Por David Alberto Jaramillo Morales
Ingeniero Electrónico y Jefe de Tecnología.
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david.jaramillo@parqueexplora.org
Internet
es uno de los recursos más indispensable en la actualidad de las
organizaciones, ya que de él depende el acceso a información valiosa para su
operación, estrategia, planeación, entre otros.
Esta
dependencia se incrementa más aún, cuando muchos de los servicios o
aplicaciones principales de la organización tienen su acceso a través de
Internet, como lo es para nosotros el correo electrónico.
Pero
nos hemos puesto a pensar ¿cómo podemos racionalizar este recurso?, ¿cuál es el
límite al que podemos acceder?, ¿estoy haciendo mal uso de él? En realidad
nunca nos detenemos a responder estas preguntas por una sencilla razón, el
acceso desde nuestras casas parece al menos para muchos ilimitado.
Hagamos
el siguiente ejercicio mental: en casa tenemos una conexión de 4MB ideal y 4
usuarios. Esto quiere decir que en promedio cada usuario tiene 1MB de acceso
navegando simultáneamente. Con este canal, dicho usuario puede bajar una imagen
adjunta de alta resolución en 1 segundo, asumiendo condiciones ideales. Parece
sensato, ¿no?
En
el ambiente corporativo todo es muy distinto y lo que en nuestros hogares
parece suficiente, aquí no lo será.
Hagamos
el mismo ejercicio basándonos en nuestras condiciones actuales de conexión a
Internet asumiendo situaciones ideales: para su red administrativa Explora
tiene una canal de 32 MB y aproximadamente 300 equipos con conexión a dicho
canal. Suponiendo que la probabilidad de concurrencia es del 50%, o sea que en
simultánea están conectados 150 equipos aproximadamente. El canal promedio que
tiene un usuario es de 200kB (la quinta parte de la conexión que tenía en mi
hogar). Esta conexión me permite bajar un documento de Word con el contenido de
este blog y una imagen en 1 segundo, asumiendo condiciones ideales. No parece
tan terrible, ¿cierto?... ¿pero qué pasaría si cada uno de estos usuarios se
pasa del promedio y asume que el Internet puede usarse como en su hogar?
Esto
no sólo sucede en Explora, sucede en todas las organizaciones, razón por la
cuál debe crearse una cultura de buen uso alrededor de este preciado recurso.
Aunque la solución parece muy simple, aumentar el canal no necesariamente es la
mejor opción, ya que implica un gran costo para la organización y nunca será
suficiente para saciar la enorme demanda de información que las organizaciones
requieren del mundo exterior. La estrategia de solución se compone de un tamaño
de canal sensato para la demanda de las áreas de la organización y una
conciencia de buen uso en cada uno de los usuarios.
Luego,
¿cómo uso bien el Internet?, ¿cómo puedo participar de esta estrategia? La
clave es saber cuánto pesa lo que navego.
Toda
acción que realizo en internet implica una operación de descarga. Navegar en un
sitio Web, ver un video en línea, descargar un archivo, enviar un correo, entre
otros. Todas estas acciones parecen muy normales y hacen parte de nuestro
ejercicio de navegación diaria, pero ¿cuánto pesan cada una de estas acciones?
A continuación algunos tips para identificar cómo puedo regular mi navegación:
-
Los videos en línea tienen una duración y una
resolución. Mientras más duren y más resolución tengan, más será su peso. Se
recomienda no ver videos que superen los 5 minutos y que sean de alta
resolución.
-
Toda transmisión en línea ya sea de audio (por
ejemplo emisora en línea) o video (por ejemplo partido de fútbol en línea), es
altamente consumidora de Internet por lo tanto no es prudente realizar estas
actividades en nuestra red.
-
Descarga de archivos, ya sea de forma directa o
desde el correo, que superen los 2MB en tamaño. No son recomendadas y además
tardarán demasiado.
-
Sincronizar archivos muy pesados a través de
servicios como Dropbox, Google Drive, entre otros, genera un alto tráfico en la
red.
Sólo
hemos hablado de descargas, pero dentro de los canales de Internet existe un
límite también para
las cargas (upload) que es diferente y muchísimo menor al
de descarga, aumentando aún más la restricción a este tipo de operación. Algunos
tips para identificar operaciones de carga no recomendadas son:
-
No se recomienda adjuntar archivos en correos
electrónicos
superiores a 2MB.
-
Establecer conexiones de video conferencia a
través de la red corporativa no sólo hará que la comunicación sea de mala
calidad sino también genera lentitud a todos los usuarios.
-
No se recomienda usar servicios como We Transfer
para el envío de información a través de la red corporativa.
-
Sincronizar archivos muy pesados a través de
servicios como Dropbox, Google Drive, entre otros, genera un alto tráfico en la
red.
Es
importante aclarar que existen algunas áreas que por su naturaleza necesitan
realizar alguna de estas actividades descritas anteriormente, en realidad no es
una camisa de fuerza, la clave es saber identificar cuáles son las actividades corporativas
y cuáles no. En casos extremos como carga o descarga de grandes archivos,
conexiones tipo videoconferencia, entre otros, es prudente acudir al equipo de
Tecnología, ya que ellos garantizarán que esta actividad no interrumpa a ningún
usuario y que se realice satisfactoriamente.
No
queda duda que Internet es un recurso muy valioso y que es demasiado escaso en
las organizaciones. La solución depende en gran parte de cada uno de nosotros.
Volvámonos parte de ella.
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