Preguntante: revista sobre innovación educativa
MAE: los profesores vuelven a ser estudiantes
Hay una escena que se repite cada martes en el Parque Explora de Medellín. Un grupo de docentes —de preescolar, de biología, de ciencias sociales, de rincones distintos del Valle de Aburrá— se sienta a conversar. No llegan porque alguien se los exija. Llegan porque quieren. Lo que ocurre después es difícil de resumir en una sola frase: se ríen, discuten, prototipan con cartón y tijeras, comparten café, y a veces se quedan en silencio pensando en lo que acaban de escuchar. Eso es Maestros Amigos de Explora, el programa que desde hace años reúne a educadores en una comunidad de aprendizaje que funciona dentro y fuera del museo.
La revista Preguntante, publicada en diciembre de 2025, recoge las voces y los proyectos que marcaron ese año. Lo que sigue es un recorrido por sus páginas: historias de aula, alianzas entre instituciones, actividades replicables y las preguntas que los propios maestros se hacen sobre su oficio.
Qué es MAE y por qué importa una comunidad de docentes
MAE no es un curso ni una capacitación con certificado al final. Es una comunidad abierta donde profesores de Medellín y municipios cercanos comparten sus dudas pedagógicas, exploran metodologías del museo y las llevan —adaptadas, torcidas, reinventadas— a sus propias aulas. La propuesta tiene varias líneas: LabMAE, enfocada en laboratorios pedagógicos; AstroMAE, dedicada a la astronomía; Mediadores MAE y Mentores MAE, que acompañan a docentes en distintos momentos de su trayectoria.
Lo que distingue a esta comunidad de otros programas de formación docente es su punto de partida. Aquí nadie llega a recibir instrucciones. Los participantes traen un problema real de su escuela —la lluvia que inunda los salones, la dificultad para enseñar fracciones, la apatía de los estudiantes frente a las ciencias— y desde ahí se arma el trabajo.
"MAE mantiene viva mi chispa docente, me prepara para los desafíos del camino pedagógico y me recuerda por qué amo lo que hago", dice una de las maestras participantes. Otra lo describe como "un oasis, un intersticio entre el saber y el hacer".
Historias de maestros que llevaron el museo al aula
Margarita Cano: las abejas entraron al currículo
Margarita lleva más de veinte años enseñando en preescolar. Un día, sus estudiantes encontraron un nido de abejas sin aguijón en el colegio. Lo que pudo quedarse en anécdota se convirtió en un proyecto llamado Bee Happy: los niños aprendieron matemáticas con los hexágonos del panal, sembraron flores, estudiaron la función de los polinizadores. Margarita usó las metodologías de pensamiento de diseño que aprendió en MAE para estructurar el proyecto. En 2025, viajó a Estados Unidos a presentarlo en la NASA junto a otra docente de la comunidad.
"Siempre dicen que hay que bajar al nivel de preescolar. Yo pienso lo contrario: ¡hay que subir al nivel de preescolar!", dice. Una frase que encierra una convicción: enseñar a los más pequeños no es simplificar, sino afinar la mirada.
Leysy Mercado: pensar la lluvia desde la escuela
En la Institución Educativa Caracas, las lluvias del Valle de Aburrá inundan salones, humedecen paredes, obligan a suspender clases. Leysy, maestra participante de LabMAE, decidió convertir esa emergencia en un proyecto de aprendizaje. Con sus estudiantes mapeó los puntos críticos del colegio, entrevistó a profesores y personal de aseo, identificó bajantes deteriorados y desagües tapados por basura. De ahí salieron propuestas concretas: trampas para residuos y bajantes hechos con material reciclado.
El proyecto representará a la institución en Experiencia Reto, el encuentro de ciencia, tecnología y educación de la Secretaría de Educación de Medellín. "No podemos quedarnos esperando a que la solución venga de afuera; como comunidad podemos idear estrategias para gestionar lo que nos está afectando", dice Leysy.
Vicky Bolívar: astronomía con plastilina y fósiles
Vicky se enamoró de las estrellas de niña, tirada en la carretera de su pueblo cuando se iba la luz. Hoy enseña biología en la Institución Educativa Federico Carrasquilla, en el barrio Popular de Medellín, y conecta sus clases con astronomía y paleontología. Con sus estudiantes ha armado maquetas del sistema solar a escala, relojes solares, rosas de los vientos. Cuando habla de extinciones masivas, explica los fenómenos astronómicos detrás de cada una.
"Una vez, un estudiante me preguntó: 'Profe, si el sol es fuego, ¿entonces en el sol hay oxígeno?'. Esas preguntas me encantan, porque me muestran que están pensando, que están relacionando la astronomía con lo que aprendemos en biología, en física".
Hover Loaiza: monedas, migración y justicia curricular
Hover colecciona monedas. Le fascina el arte que llevan y cómo narran la historia de una sociedad. Pero su trabajo como docente va por otro lado: investiga cómo incluir en los currículos de ciencias sociales los saberes que trae la población venezolana a los colegios de Medellín. Las formas de multiplicar que aprendieron allá, las canciones de clase, las referencias culturales. Lo hace desde un enfoque llamado Justicia Curricular, que busca ampliar los relatos que circulan en la escuela para que no reproduzcan una sola mirada del mundo.
LabMAE fuera del museo: cuando el programa salta los muros
Durante 2025, MAE dejó de ser un programa que ocurre solo dentro del Parque Explora. La iniciativa LabMAE va a la escuela llevó la metodología directamente a instituciones educativas. Ochenta y tres maestros de la Institución Educativa Caracas de Medellín y la Institución Educativa Avelino Saldarriaga de Itagüí participaron en experiencias inmersivas, colaborativas y basadas en el juego.
El programa también viajó a Bogotá. Durante la Semana Institucional del segundo semestre, MAE acompañó a 560 docentes y 64 directivos a través de la Alianza Educativa, con talleres sobre pensamiento de diseño, colaboración entre pares y diseño de futuros. En universidades como la Pontificia Bolivariana y la Universidad de Antioquia, más de 50 estudiantes de licenciatura vivieron talleres que conectan la enseñanza con la pregunta, la creación y el juego.
AstroMAE: el cielo como aula
AstroMAE es la línea del programa dedicada a la astronomía, y en 2025 tuvo un año activo. Junto al Planetario de Medellín, llevó el programa El cielo de mi barrio a las instituciones educativas Lola González y Javiera Londoño, con domos portátiles, observación solar con telescopios y actividades sensoriales. Participaron 357 personas de ambas comunidades educativas.
Dos docentes de AstroMAE —Karol Cañas y William Jaramillo— asistieron al simposio IAUS400 de la Unión Astronómica Internacional, uno de los encuentros más relevantes de astrofísica solar y estelar en América Latina. La agenda combinó temas como dinámica solar, heliosismología y aprendizaje automático con talleres y observaciones directas.
Tecnología con sentido: la Red de Ciencia, Tecnología e Innovación
La pregunta no es si las herramientas digitales deben entrar al aula, sino cómo hacerlo sin perder de vista lo que un profesor aporta y que ningún software reemplaza: la escucha, la intuición, la capacidad de leer un grupo. Esa es la premisa de la Red de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI) del Parque Explora, una comunidad virtual que conecta escuelas y museo para explorar pensamiento computacional, enfoque STEM+ e inteligencia artificial.
Julián Echeverri, profesional de educación del Parque Explora, lo plantea así: una herramienta que para una profesora de Bello representa una gran posibilidad de aprendizaje puede no serlo para un profesor en Fredonia, donde las condiciones y las realidades son otras. Integrar tecnologías al aprendizaje exige desarrollar habilidades para pensar no solo con ellas, sino sobre ellas.
En los encuentros de la Red, los profesores compartieron preguntas nacidas de sus propios estudiantes: ¿cómo suena mi territorio?, ¿qué historias cuenta mi municipio?, ¿cómo cuidamos nuestro entorno con ayuda de la ciencia? Preguntas que no se resuelven con una app, sino con proyectos que conectan el conocimiento situado con herramientas útiles.
Solarigrafía: una actividad para llevar al aula
Entre las propuestas replicables que ofrece Preguntante, la solarigrafía destaca por su sencillez técnica y su profundidad pedagógica. Se trata de capturar el rastro del Sol durante días o semanas usando una cámara estenopeica —una lata de aluminio con un agujero diminuto y papel fotográfico en su interior—. El resultado no congela un instante: registra arcos de luz que dibujan la trayectoria solar y las interrupciones que dejan las nubes.
La actividad, nacida en AstroMAE, se estructura en tres momentos: preparación (explorar referencias culturales al Sol, entender los principios de la cámara oscura y la luz), creación de la cámara (un proceso casi ceremonial donde la precisión del estenopo —entre 0,2 y 0,4 mm— define la nitidez de la imagen) y observación paciente, que incluye llevar una bitácora diaria con condiciones del cielo, reflexiones personales y dibujos.
La guía completa, con materiales y recursos, está disponible en www.parqueexplora.org/aprende.
La metodología MAE: cinco momentos para crear experiencias de aprendizaje
Las experiencias de aprendizaje que nacen en MAE siguen una ruta de cinco momentos. No es una receta lineal —cada grupo la transita a su ritmo—, pero sí ofrece una estructura reconocible:
- Sentir–Pensar. Los maestros se encuentran, comparten lo que los mueve y reconocen en sus colegas una fuerza que impulsa a seguir explorando.
- De la nube a la gota. Mirar el aula con otros ojos. Identificar las preguntas que abren caminos: ¿cómo puede la fotografía activar la observación científica?, ¿qué pasa si el arte ayuda a elaborar emociones?
- Crispetera de ideas. La imaginación se enciende. Las propuestas empiezan a tomar forma.
- Taller cacharrero. El paso de la idea al hacer. Se prototipan actividades, materiales, tiempos. El intercambio con asesores y compañeros permite afinar cada propuesta.
- Despliega tu idea. Cada proyecto sale a encontrarse con otros y se celebra el camino recorrido.
Los proyectos que surgieron de esta metodología en 2025 abordan bienestar emocional, cuidado del medio ambiente y convivencia escolar, entre otros ejes. Todos nacieron de problemas que los propios participantes reconocieron en sus escuelas.
Alianzas que amplían el alcance
MAE no funciona aislado. En 2025, el programa fortaleció vínculos con el Parque de la Conservación —donde veinte docentes prepararon paletas nutricionales para animales junto a la nutricionista del parque—, con Ude@ Educación Virtual de la Universidad de Antioquia, con la Fundación EPM y su Biblioteca, y con el SIATA, el Sistema de Alertas Tempranas del Valle de Aburrá. Cada alianza abre un ángulo distinto: biodiversidad, virtualidad educativa, gestión del riesgo, cultura científica.
El Parque Explora también fue sede del Deeper Learning Latinoamérica 2025, un encuentro regional donde educadores imaginaron formas de aprender con propósito. Varios docentes MAE participaron en jornadas de intercambio y reflexión con colegas de otros países.
Una comunidad abierta
Karol Liseth Giraldo, maestra participante de Mediadores MAE, fue mediadora del Parque Explora antes de llegar al aula. Lo que aprendió en las salas del museo lo llevó a su salón de clases: "Ya no me interesa que memoricen datos, sino que descubran sentidos, que mantengan viva la curiosidad". Hoy dice que sigue siendo mediadora, solo que ahora su mediación es la vida misma y los visitantes son sus estudiantes.
Si eres docente, divulgador o estudiante de pedagogía y quieres hacer parte de MAE, puedes escribir a comunidades.mae@parqueexplora.org. La comunidad se renueva cada año y recibe participantes de todas las áreas y niveles educativos.
Todo el contenido de la revista Preguntante y las experiencias de aprendizaje creadas por los maestros están disponibles en parqueexplora.org/aprende.
