Saltar al contenido principal
Icono compartir

Voz y percusión

 Música a tu ritmo 

El cuerpo es nuestro primer instrumento musical. Podemos dejar fluir el aire a lo largo del aparato fonador, hacerlo vibrar, convertirlo en sonido y crear melodías con la voz. También podemos crear ritmos golpeando el suelo con los pies, aplaudiendo o chasqueando los dedos. ¿Qué tal coordinar voces en registros diferentes, mezclar melodías y dar vida a un coro? Con la voz y la percusión es posible componer tantas piezas musicales como la imaginación nos permita.