Apnea e historias del micromundo marino
¿Cómo la vida surge en el mar, y cómo el mar sostiene la vida en el planeta?
Conversaremos sobre la diversidad biológica del mar y el rol de los microorganismos que secuestran CO2 en la atmósfera y la transformación de la vida en el planeta.
Antes del siglo XVII, la clasificación científica de la vida se basaba únicamente en lo que podía verse a simple vista: plantas (que incluían los hongos) y animales. Fue apenas hace unos 200 años que la humanidad empezó a reconocer la existencia de microorganismos que no eran ni plantas ni animales, y los llamó protistas, y aun más recientemente hemos comenzado a comprender su papel fundamental. Hoy sabemos, por ejemplo, que muchos de estos microorganismos acuáticos -los que forman parte del plancton- producen más de la mitad del oxígeno que respiramos. Además de fijar CO2, estas formas de vida unicelulares pueden, bajo ciertas condiciones, proliferar de tal manera que cubren kilómetros de superficie marina, bloqueando la entrada de luz solar y liberando toxinas que afectan a otros seres vivos. A este fenómeno se le conoce como floración algal.
Convencidos de que la vida no está hecha solo de átomos, sino de historias, contaremos algunas que giran en torno a la diversidad microscópica del mar y de quienes habitan el agua. Historias de encuentros improbables entre ciencia y deporte, entre lo visible y lo invisible.
Conoceremos la historia de dos apneistas que se encontraron en el estudio y el cariño por estas formas de vida y el océano que las contiene. Ambos emprendieron un viaje con el mar como excusa, con objetivos científicos y deportivos, pero encontraron algo más profundo: un entramado de sentido, las formas del agua, tejen y reconectan con el misterio de estar vivos.

