Astronomía para personas sordas: los 11 de Gallaudet
Cuando hablamos de la reciente misión Artemis II, decimos “Volvimos a la Luna”. Cuando decimos “volvimos”, ¿a quiénes incluye ese “nosotros”? ¿Quiénes hacen posible que un ser humano alcance distancias que antes solo imaginábamos?
En el programa Apolo, 21 personas fueron a la Luna y 12 de ellas pisaron su superficie. Ahora, con el programa Artemis, se suman otras 4 personas que han ido, y si contamos cuántas han sido entrenadas para ser astronautas, cosmonautas, taikonautas, vyomanautas o cualquier otra denominación para viajeros espaciales, obtenemos una cifra que, al día de hoy, apenas ronda las 600 personas en toda la historia. Con esos números, no resulta extraño que la exploración espacial se cuente como la historia de unas pocas personas que viajan.
Y, aun así, cada misión es el resultado de una red amplia de conocimientos, pruebas y decisiones construidas por miles de personas en la Tierra. Entre ellas, un grupo de hombres sordos que, durante los inicios del programa espacial de la NASA, participaron en experimentos clave para entender cómo responde el cuerpo humano en condiciones extremas.
Conocidos como los once de Gallaudet, estos hombres habían perdido la audición debido a la meningitis espinal, lo que dañó los sistemas vestibulares de su oído interno y por tanto eran “inmunes” al mareo por movimiento. Durante una década, los participantes se sometieron a pruebas de equilibrio, orientación y resistencia en entornos diseñados para simular la ingravidez y el aislamiento. Su experiencia permitió identificar cómo el oído interno influye en la percepción del movimiento y cómo el cuerpo se adapta cuando esas referencias cambian. La NASA usó estos estudios para comprender mejor los límites fisiológicos del cuerpo humano en el espacio.
En este encuentro de El universo en las manos nos acercamos a estas historias para pensar la exploración espacial desde otro lugar. ¿Qué significa habitar el espacio? ¿Qué cuerpos han hecho posible ese proceso? ¿Qué conocimientos se han construido a partir de experiencias que no se cuentan en los relatos más difundidos?
Te invitamos a encontrarnos este sábado 27 de junio de 2026 a las 10:00 a.m. para conversar sobre estas preguntas, reconocer las huellas de quienes, desde la Tierra, hicieron posible que hoy podamos decir que hemos vuelto a la Luna, y entrar al domo del Planetario para observar cómo viven las y los astronautas en el interior de la Estación Espacial Internacional.
El club estará guiado por Luis Stiven Forero, persona sorda apasionada por la astronomía; Malory Agudelo Vásquez, astrónoma y divulgadora del Planetario de Medellín; y María Antonia Soto, profesional en estrategias de accesibilidad.
¿Qué es El universo en las manos?
Es un espacio para personas sordas y oyentes, dedicado a la exploración del universo y las ciencias que se ocupan de estudiarlo, donde las lenguas de señas son protagonistas. Si estás aprendiendo Lengua de Señas Colombiana, este es un espacio para practicar y aprender de Astronomía.

