Bingo bailable con El Último Romántico
Llama a la suerte y tenla de tu lado (aunque a veces parezca imposible) este SÁBADO 16 de dic. a las 6 p.m. en el bingo bailable de la fiesta de fin de año en el Exploratorio: Al son que me toquen, juego, donde haremos la clausura de LUDITOPÍAS (lúdica+utopía), ciclo de talleres, laboratorios, exposiciones y conversaciones con las que reflexionamos sobre el papel del juego en la pedagogía, el arte y la política.
¿Qué sabemos de El Último Romántico? En pocas palabras, es selector musical de kumbia, romance, ruido y pop. Animador de karaoke y bingo, por supuesto. Amante de los cómics y las lentejuelas. En el revés de su tarjeta personal, dice: “Se ameniza cualquier tipo de evento, desde matrimonios, cumpleaños, velorios, fiesta de empresas y más.”
Más allá de esta síntesis, destellantes vectores salen de Pablo Marín, retratado por el escritor Juan David Jaramillo para el Número 94 de Universo Centro (2018). Aquí un fragmento:
—¿Quién es el Último Romántico?
—Todo el que se atreva a cantar en público. Comenzó como una fiesta que hice en Barcelona hace diez años para escuchar música romántica. Aunque en Bogotá ya había hecho cositas; en Europa no existían bares de ese tipo de música, como sí los hay en México o Colombia. Comencé con un grupo en Facebook en el que montaba videos, y me empecé a conectar con la gente. Luego vinieron los eventos, y las fiestas de karaoke. Me visto para la ocasión, hago sonar mi colección de elepés, pongo un video proyector con baladas románticas y aliento a la gente a que salga a cantar en vivo y a que pida canciones, a que se sumerja en las letras, en la música, en esa estética.
—¿Quién más ha sido usted, Pablo? —le digo mientras le paso mi segunda cerveza para que la destape con el culo de un encendedor chino.
—Pablo Marín Ángel, Flakoz, FKZ, El Señor Juanito, Sudacateka, Cinema Zombi, Carcomeme, Prozack, el Último Romántico, Zafiro Zafiro...
—¿Quién fue el primer romántico?
—Un hombre en una caverna, seguro. Por ahí debe seguir pintada en rojo su mano entre estalactitas.

