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Cocina y astronomía para personas mayores

Ilustración. Sobre un fondo anaranjado que simula un gran disco luminoso, se ve una composición de verduras: hojas verdes, una zanahoria con tallo, un rábano, un trozo de lechuga y un huevo partido, junto a un tenedor metálico
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Cocina y astronomía para personas mayores

Presencial

Lugar: Planetario

22 November de 2025

Hora: 10:00 a.m.

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Costo: $Sin costo

CUPOS AGOTADOS

Esta actividad es realizada por el Planetario de Medellín y la Fundación Ratón de Biblioteca, y está pensada de forma especial para personas mayores. Queremos que puedan volver a visitar o conocer el Parque Explora. En tu inscripción, podrás elegir si quieres acceder a cortesías para que visites este espacio.

La cocina se convierte en territorio de exploración. En este taller, los ingredientes no solo se mezclan en un bowl, también se entrelazan con memorias, relatos y estrellas. Nos reuniremos en el Laboratorio de Sala Abierta de Parque Explora para cocinar juntas y juntos, pero también para mirar hacia arriba, hacia ese cielo que nos acompaña desde siempre y que hoy se vuelve parte de la receta. 

Así como en una receta, el universo también tuvo su lista de ingredientes: hidrógeno, helio y una pizca de gravedad. Tras el big bang, hace unos 13.800 millones de años, la materia comenzó a enfriarse y a agruparse; en los primeros cientos de millones de años se encendieron las primeras estrellas, hornos nucleares donde los átomos ligeros se fusionaron para dar origen a los más pesados: el carbono, el oxígeno, el hierro. Cada explosión de supernova es una especie de “horno cósmico” que reparte estos nuevos elementos al espacio, como quien esparce especias sobre la mesa.

De esas mismas partículas cocinadas en el núcleo de estrellas que murieron hace miles de millones de años están hechos nuestros alimentos: el calcio de la leche, el hierro de las lentejas y el oxígeno que respiramos son, literalmente, polvo estelar reciclado. El Sol, a su vez, actúa como horno en la temperatura ideal para mantener viva su receta: su energía permite la fotosíntesis, regula los ciclos de germinación y maduración de los cultivos, y marca los tiempos y ritmos de la vida en la Tierra. Cada alimento que llega a nuestra mesa guarda en sí la historia de un astro; cada bocado, en silencio, es también una manera de saborear el universo.
Y como toda buena historia necesita su fuego, será el Sol nuestro jefe de cocina literaria. Sin su luz, ninguna hoja verde habría crecido, ningún fruto habría madurado y ningún sabor llenaría nuestros sentidos. En este taller prepararemos un bowl de ensalada. Entre corte y mezcla, leeremos fragmentos literarios que celebran la cocina, para descubrir que cocinar también es una forma de contar el universo con las manos.

 

Ilustración. Sobre un fondo anaranjado que simula un gran disco luminoso, se ve una composición de verduras: hojas verdes, una zanahoria con tallo, un rábano, un trozo de lechuga y un huevo partido, junto a un tenedor metálico. En la esquina superior izquierda aparece el texto: «Sábado veintidós de noviembre de dos mil veinticinco a las diez de la mañana. Laboratorio Sala Abierta. Entrada libre con inscripción». Más al centro, dentro de una franja verde, se lee: «Jornada solar». Debajo: «El universo en un tazón de ensalada. Taller de cocina y astronomía con observación del Sol para personas mayores». En la parte inferior se encuentra: «Con: Laura Morales, promotora de lectura. Johann Vivas, biblioteca».