Coloquio biodiversidad y cambio climático: Humanos por el hielo
El cambio climático no es una anomalía reciente: es una constante en la historia profunda del planeta. A lo largo de millones de años, la Tierra ha transitado por grandes ciclos climáticos que han transformado los océanos, los continentes y la biosfera.
El calentamiento acelerado del planeta de origen antropogénico, el que vivimos hoy, es real e indiscutible. Pero la configuración actual de los continentes y otras evidencias paleoclimáticas, geoquímicas y biológicas, sugieren que el planeta se encuentra actualmente en un periodo interglaciar dentro de un estado climático tipo Icehouse, un tipo de estado climático global donde existen casquetes polares permanentes (como en la Antártida y Groenlandia). Dentro de un estado Icehouse, el clima alterna entre períodos glaciales y períodos interglaciares, que son más cálidos.
A largo plazo —en escalas de miles a cientos de miles de años— los registros naturales indican que las nuevas glaciaciones son parte del funcionamiento normal del sistema Tierra.
Nuestra propia especie es testigo de ello. Homo sapiens evolucionó y se expandió durante un mundo marcado por intensos ciclos glaciales e interglaciales. Somos, en cierto sentido, una especie moldeada por el frío y la inestabilidad climática. Las preguntas que se imponen entonces no es solo cuándo llegará la próxima gran glaciación, sino algo más inquietante: ¿estarán los seres humanos aún aquí para presenciarla?, ¿serán nuestras civilizaciones capaces de adaptarse a condiciones planetarias radicalmente distintas, o el cambio climático —en cualquiera de sus extremos— redefinirá por completo nuestro lugar en la historia de la Tierra?

