300 águilas asesinadas y otras noticias
Con escopetas de perdigones, un grupo de cazadores ilegales mató a más de 300 águilas cuaresmeras hace cuatro semanas en Falan, municipio del norte del Tolima. Cien aves fueron encontradas en la vereda El Cucharo y doscientas en la vereda Taberas. Y tal atrocidad se repite año a año.
Mientras descansan de su largo viaje en las copas de los árboles, estas aves migratorias, grandes controladoras de plagas, son encadiladas y abaleadas hasta la muerte. Erróneamente se cree que su grasa tiene propiedades medicinales, que con sus patas se puede conjurar el fin de una tormenta o que matándolas se apresura el paso de la cuaresma. Se sabe, incluso, que hay competencias entre cazadores para saber cuál logra matar más águilas.
“Cuaresmeras” es el nombre que reciben dos especies de águilas —Buteo platypterus y Buteo swainson—que viajan juntas desde Estados Unidos y Canadá. En su trayecto, por la época de la cuaresma católica, llegan a Colombia como lugar de paso, donde a diario recorren 200 kilómetros sobrevolando las montañas. Luego, una especie migra hacia los bosques de Bolivia y Brasil, y la otra hacia los bosques de Uruguay, Chile y Argentina, donde la conocen como águila corbatera.
¿Qué dicen tales barbaries de nuestra relación con la naturaleza? Conversemos sobre esta y otras noticias que revelan nuestras interdependencias vitales con otras especies, como las abejas y otros insectos, también amenazados por los seres humanos y que hacen posible el café que te despierta en la mañana o la comida que calma tu hambre.
Participa el viernes 29 de abril a las 7 p.m. en YouTube y Facebook del Parque Explora en el próximo episodio del Coloquio de biodiversidad, organizado por el Parque Explora y el colectivo Guagua What.
Cambiemos la violencia del desconocimiento en comprensión y el rechazo por acogida.
