El cielo esta noche: el fantasma de Júpiter
En las últimas noches del invierno en el hemisferio norte, las estrellas nos susurran que la primavera se acerca. Orión, Tauro, y Géminis y los perros de caza se despiden del cielo nocturno, mientras el can mayor y menor, con sus estrellas Sirio y Canopus, culminan su viaje al caer la noche. En el horizonte oriental, Leo emerge con su refulgente estrella Régulo, seguido de Virgo, el Centauro y el Boyero.
Un sinfín de historias se esconde tras los nombres de estas constelaciones, legados de culturas que las observaron antes de comprender su naturaleza. Entre ellas, la Hidra, la bestia mitológica del segundo trabajo de Heracles (o Hércules), extiende su cuerpo por el cielo. En esta vasta región, la más extensa de las 88 constelaciones, se oculta un tesoro bajo la luz artificial de las ciudades: la Nebulosa Caldwell 59, también conocida como el Fantasma de Júpiter. A pesar de su nombre, esta nebulosa no tiene nada que ver con el gigante gaseoso, se trata de una nebulosa planetaria muy brillante, producto de la muerte de una estrella similar a nuestro Sol. Su nombre se debe a la tenue y fantasmal apariencia, similar al disco de Júpiter cuando se observa con un telescopio pequeño.
Esta noche, viajaremos desde el Domo Planetario a través del cielo de Medellín para descubrir sus secretos y, si el clima lo permite, haremos observación por telescopios desde nuestra terraza. Te recomendamos estar una hora antes para asegurar tu cupo en este encuentro gratuito.

