El cielo esta noche: el ocaso de las estrellas invernales
En los días finales del invierno en el hemisferio norte, las noches conservan una profundidad particular. No son especialmente frías —la cercanía al ecuador suaviza las estaciones—, pero revelan un cambio silencioso: cada amanecer se retrasa y la noche prolonga su dominio. Antes de que el calendario lo anuncie, las estrellas advierten que el cielo está a punto de transformarse.
Las grandes constelaciones invernales comienzan a retirarse del cielo recién anochecido. Orión, Tauro, Géminis y los Canes descienden lentamente hacia el occidente, dejando de ocupar el centro de la escena. Con ellas, las estrellas faro del invierno marcan el cierre de un ciclo: Sirio culmina temprano, Canopus se despide a baja altura. No desaparecen de golpe; simplemente ceden su lugar, obedeciendo a la geometría precisa del movimiento terrestre.
Mientras el cielo occidental se despide del invierno, el horizonte oriental anuncia el relevo. Leo emerge con Régulus, seguido por Virgo y el Boyero, guiado por la luz anaranjada de Arturo. Es el cielo de la transición: un firmamento que cambia sin romper la continuidad de la noche.
Este viaje recorre ese instante sutil, cuando las constelaciones aún son visibles pero ya no gobiernan el cielo. Las estrellas aparecen no solo como objetos físicos, sino como portadoras de nombres y relatos heredados de culturas que las usaron para orientarse y comprender el mundo.
Entre ellas, nos detenemos en la Hidra, la constelación más extensa del cielo, asociada en la tradición grecorromana con la Hidra de Lerna. En su dominio se esconde una joya apenas perceptible desde la ciudad: la nebulosa planetaria Caldwell 59, el Fantasma de Júpiter, vestigio luminoso del final de una estrella.
Este es el último cielo de invierno sobre Medellín: un cielo que se despide lentamente, recordándonos que el cambio en el firmamento es constante, paciente y profundamente humano.
Cada viernes de 6:00 a 7:00 de la noche en el Planetario de Medellín tenemos El cielo esta noche, un show en vivo de entrada gratuita en el que hacemos un viaje por los astros visibles en el cielo del Valle de Aburrá desde la noche hasta la madrugada.
Antes de venir ten en cuenta:
Los cupos se asignan a partir de las 5:00 p.m. en orden de llegada solamente a quienes estén en la fila hasta completar el cupo del evento (95 personas).
Solo se entrega un cupo por persona.
El ingreso al Planetario es por la entrada de la avenida Ferrocarril (frente a la Universidad de Antioquia).
Las sillas del domo son numeradas, debes respetar la ubicación que se asigna según la disponibilidad de asientos.
Este evento solo incluye acceso al domo.

