El cielo esta noche: las estrellas, los perros y la muerte
Las estrellas y los perros tienen algo en común. Han sido durante siglos guías en vida y, para algunos, hasta después de la muerte.
En el cielo nocturno encontramos a Sirio, la estrella más brillante de la bóveda celeste. Para los inuit era el “Perro Luna”, en China era el “lobo celestial” y para otras civilizaciones la “estrella coyote”. Desde el mar Egeo hasta el cielo, Sirio ha acompañado a Orión, gigante cazador de la mitología griega derribado por la picadura de un escorpión. Entre un remolino de estrellas, una constelación nos recuerda esta antigua compañía.
Otros perros también nos han acompañado hasta después de la muerte, como el xoloitzcuintle que guía las almas a través del Mictlán, el lugar de los muertos en la mitología mexicana.
Nosotros también vagamos distraídos entre dos perros brillantes —el Can mayor y el Can menor—. Junto a la constelación de Orión pareciera pasar la Vía Láctea, nuestro hogar, ese remolino de estrellas en el, sin darnos cuenta, somos olidos, somos mirados, somos heridos de amor para siempre por la belleza irrepetible de una perra.
Acompáñanos este viernes en un nuevo encuentro de #ElCieloEstaNoche en el que conoceremos más sobre las estrellas, los perros y la muerte.

