El sexo de los hongos
Cuando te dicen que pienses cómo es un hongo, ¿cómo te lo imaginas? ¿Como una mancha verde en las arepas de maíz? ¿Un sombrerito rojo punteado creciendo entre los pinos? ¿O unas orejas rizadas que salen de un tronco caído?
Los hongos crecen de maneras muy diversas, y pueden extenderse más allá de lo que vemos en la superficie: el hongo en forma de sombrilla donde se refugian las criaturas fantásticas de los cuentos es en realidad solo una parte de él, su cuerpo fructífero, donde se albergan las células especializadas de la reproducción sexual de algunos grupos de este reino.
La evolución de los esporomas es un tema de gran interés en la micología, en el cual se
han desarrollado varias hipótesis en torno al entendimiento de su adaptación e innovaciones en sus estructuras sexuales para explicar un poco la gran diversidad contemporánea de estos organismos, que podría ser de 1.5 millones de especies en el mundo.
En la próxima charla de la Asociación Colombiana de Biología Evolutiva Colevol, conoceremos algunas de las estrategias que tienen los hongos para dispersar sus esporas y la historias que nos cuentan sus innumerables formas.
Carolina Ríos-Sarmiento es bióloga de la Universidad de Antioquia, integrante del
Laboratorio de Taxonomía y Ecología de Hongos de la Universidad de Antioquia
(TEHO) e integrante de la mesa de trabajo Antioquia de la Asociación Colombiana de
Biología Evolutiva COLEVOL.

