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Historia de la luz

Ilustración. En la parte izquierda de la imagen del físico Isaac Newton, un hombre con ropa del siglo 17 con cabello largo y ondulado hasta los hombros. Con su mano derecha sostiene algo del que se desprende un rayo de luz blanca que termina en los colores del arcoíris.
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Historia de la luz

¿Medir con una luna de Júpiter la velocidad de la luz? ¿Cómo se comporta la luz según las condiciones? Acompáñanos en este episodio de Ciencia en bicicleta.

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11 May de 2023

Hora: 7:00 p.m.

Costo: $Sin costo

La luz es extraña e indócil. Sus variadas propiedades como onda y también como partícula nos permiten ver a la Tierra, a la Luna y a las estrellas, pero también medir el tiempo, las distancias, la gravedad y el espacio. En el cielo, el Sol, nuestra luz más intensa, gobierna el crecimiento de las plantas que obtienen su energía de la fotosíntesis. El estudio de la luz es también una historia sobre las mediciones, una historia sobre ser capaces de comprender el mundo a escalas cada vez más pequeñas.

Entender el comportamiento de la luz ha entusiasmado a la ciencia, la filosofía y las artes. Los colores, la temperatura asociada, su relación con la materia y otras manifestaciones hacen que este fenómeno haya interesado a personajes como Galileo Galilei, Isaac Newton, Henrietta Swan Leavitt, Albert Einstein y María Goeppert-Mayer.

La posibilidad de capturar la luz y amplificar los detalles de objetos astronómicos a través de un telescopio se le adjudica al astrónomo italiano Galileo Galilei, quien además de tener habilidad para construir lentes y sistemas ópticos para la observación astronómica también fue un gran artista que supo combinar el arte con la ciencia. Galilei tomó fiel registro de las irregularidades en la superficie lunar, los cambios en la iluminación de Venus y descubrió las cuatro lunas principales de Júpiter, también llamadas Lunas Galileanas. 

Unos años después, en 1676, el astrónomo Ole Romer acudiría a la observación de Ío, una de las lunas descubiertas por Galileo, y podría determinar que la rapidez de la luz no era infinita ni instantánea sino que debía tener un valor finito y bien definido. Romer no encontró el valor exacto de la rapidez de la luz, pero ahora sabemos que este valor varía según las propiedades del medio de propagación y que en el vacío la luz viaja a 300 mil kilómetros por segundo.

La luz también mide nuestro tiempo, pues está compuesta por oscilaciones electromagnéticas.

“Al final, todo lo que sentimos, medimos, percibimos o transformamos provoca alguna propiedad de la luz. En el nivel atómico, todos nuestros sentidos se basan en la transferencia de partículas de luz; no solo la vista, sino también el tacto, el olfato y el gusto. Por este motivo, ninguna información puede llegarnos nunca con mayor rapidez que a la velocidad de la luz. Un universo sin luz no existiría en absoluto. El espacio y el tiempo, la materia y los sentidos, todo eso, en el fondo, no es nada sin la luz”, dice Heino Falcke, profesor alemán de radioastronomía y física de astropartículas.

Acompáñanos en un viaje guiado por las intrigantes propiedades de la luz y su importancia para la historia de la física y la astronomía con Juliana Restrepo, doctora en Física, escritora y directora de Contenidos del Parque Explora. .

Ilustración. En la parte izquierda de la imagen del físico Isaac Newton, un hombre con ropa del siglo 17 con cabello largo y ondulado hasta los hombros. Con su mano derecha sostiene algo del que se desprende un rayo de luz blanca que termina en los colores del arcoíris. En la parte derecha de la imagen texto que dice: "Historia de la luz. Jueves 11 de mayo de 2023 a las 7 de la noche. En vivo por YouTube y Facebook. Evento virtual. Invitada: Juliana Restrepo, doctora en Física y Directora de Contenidos y Apropiación Parque Explora".