La ciencia ficción de 2035
El Club de Ciencia Ficción cumple diez años, y para esta fecha nos atrevemos a imaginar el futuro del género dentro de diez años: en 2015 soñábamos con androides que aprendían emociones y con máquinas que simulaban la mente humana. Hoy, en 2025, las inteligencias artificiales ya escriben poemas, pintan, componen música y conversan con nosotros.
Imaginemos ahora el 2035. Una década más. ¿Qué relatos se escribirán cuando la computación cuántica acelere la realidad, cuando la Súper Inteligencia Artificial (ASI) piense más rápido que cualquier cerebro humano, o cuando la singularidad tecnológica nos obligue a redefinir qué significa estar vivos? Los autores ya han comenzado a dejar señales en el camino: Klara y el Sol de Kazuo Ishiguro nos enseñó la ternura de una máquina que ama; Machines Like Me de Ian McEwan reveló la fragilidad moral de los humanos frente a sus creaciones; y The Ministry for the Future de Kim Stanley Robinson nos recordó que el futuro no es sólo tecnológico, sino climático y político. Mientras tanto, series como Black Mirror, Love, Death & Robots o The Peripheral —inspirada en las visiones ciberpunk de William Gibson— nos invitan a vivir dentro de los dilemas que antes sólo podíamos leer.
En este coloquio, más que predecir, queremos imaginar. Explorar los bordes entre la biología y la máquina, la conciencia y el código, la muerte y la inmortalidad digital. Quizás, cuando llegue el año 2035, descubramos que la ciencia ficción no fue una ventana al futuro… sino el taller donde el futuro se escribió.

