Laniakea y los supercúmulos de galaxias
Este Coloquio estará inspirado en “COSMOS: un viaje imaginado por Carl Sagan”, la navegación al aire libre del Planetario con la Orquesta Filarmónica de Medellín, realizada el 9 de octubre de 2025 en el Parque de los Deseos. Al final de aquel recorrido, el público contempló las superestructuras del universo: una red infinita donde cada punto era una galaxia. Esa visión nos dejó suspendidos por la inmensidad, entre la emoción y el vértigo de sabernos parte de algo inconmensurable.
Conversaremos con el Ph.D. en Astrofísica Pablo Cuartas, cofundador del pregrado de Astronomía de la Universidad de Antioquia, para conocer los supercúmulos de galaxias, las mayores estructuras conocidas del cosmos: verdaderas ciudades donde miles de galaxias se agrupan bajo la fuerza de la gravedad. Allí se encuentra Laniakea, nuestro hogar cósmico, una extensión de más de 500 millones de años luz, que contiene alrededor de 100.000 galaxias y 100 billones de estrellas. Guiadas por caminos invisibles, todas ellas —incluida nuestra Vía Láctea— se mueven hacia un mismo destino: el Gran Atractor, una región cuya masa equivale a billones de soles y cuyo misterio aún desafía a la ciencia.
Exploraremos también otros gigantes: Lepus, Perseus–Pisces y Shapley, y cruzaremos los límites de lo comprensible hasta toparnos con el enigma del Arco Gigante, una estructura de más de 3.000 millones de años luz que pone en duda el principio cosmológico, esa idea fundamental que afirma que, a gran escala, el universo debería ser uniforme. Si ese principio se tambalea, también lo hace una parte de nuestra comprensión del cosmos.
Entre galaxias azules —las más jóvenes— y rojas —las más antiguas—, rastrearemos los ecos del big bang: la radiación cósmica de fondo, esa huella fósil que nos recuerda que todo comenzó en un fuego primordial.
Carl Sagan lo advirtió: “La astronomía es una experiencia de humildad y formación del carácter.”
El 28 de noviembre, en el Coloquio de Astronomía, retomamos ese viaje. Entre supercúmulos y radiación primordial, buscaremos comprender no solo dónde estamos, sino qué significa ser parte de un cielo inmenso llamado Laniakea.

