Lechuzas: nocturnas sigilosas
Con ojos radares, garras quirúrgicas y acrobacias casi infalibles, en Colombia vuelan águilas, halcones, gavilanes, caracaras, cernícalos, lechuzas, búhos y mochuelos. Unas 150 especies hacen del país uno de los más diversos en aves rapaces.
Se han registrado, por ejemplo, 30 especies de lechuzas, como Tyto alba, o "búho de iglesia", que suele anidar en cornisas y torres de campanarios y protagonizará este Coloquio de biodiversidad.
Las lechuzas ven y oyen con mayor agudez que otro búhos, lo que les permite cazar en la oscuridad y les hace preferir la vida nocturna. Las Tyto alba son conocidas por su capacidad de controlar las poblaciones de roedores en los ecosistemas donde habitan. Regurgitan bolas de alimentos no digeridos llamadas egagrópilas, muy útiles en ornitología para conocer la dieta que estas llevan y en ecología para explorar las relaciones de predación.
A pesar de que las lechuzas de esta especie no son consideradas como especies en peligro de extinción, a nivel mundial enfrentan amenazas como la pérdida de hábitat, la caza y el uso de pesticidas.
En este Coloquio de biodiversidad conocerás el Proyecto Tyto, una iniciativa de ciencia ciudadana para el monitoreo seguimiento y comprensión de estas maravillosas aves nocturnas. Ven el viernes 28 de abril auditorio del Planetario de Medellín y descubre cómo estas aves localizan objetos como radares con su audición estereofónica, cómo baten sus alas sin ser notadas y qué tanto de lo que se dice sobre ellas es cierto.

