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Lectura familiar por el Día del Síndrome de Down

Ilustración. Sobre un fondo oscuro con puntos dispersos que evocan un cielo estrellado, aparecen dos personajes infantiles en un paisaje con superficies redondeadas. A la izquierda, una figura con antenas en la cabeza, vestido y botas, extiende los brazos como si flotara o saltara. A la derecha, otra niña se inclina para mirar por un telescopio montado sobre un trípode.
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Lectura familiar por el Día del Síndrome de Down

Presencial

Lugar: Planetario

18 March de 2026

Hora: 4:00 p.m.

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Costo: $Sin costo

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En las sondas espaciales Voyager, en 1977, enviamos al espacio un Disco de Oro que funciona como una cápsula de lo que significa ser humano: sonidos, imágenes, música y saludos en múltiples lenguas, acompañados de instrucciones matemáticas y astronómicas para indicar nuestra ubicación en la Vía Láctea mediante púlsares. 
El mensaje estaba dirigido a un "otro" extraterrestre y distinto a nosotros para que nos conociera y pudiera venir. Ese disco no afirma que seamos perfectos; solo dice que existimos, que miramos el cielo y que, desde un pequeño punto azul, quisimos decir: esto es lo que somos.

Yolanda Pino, autora colombiana, en su libro Mi pequeño hermano extraterrestre, realiza un gesto similar desde la ficción. A través del planeta imaginado T21 Down, nos presenta a un “otro” cuya diferencia no se explica desde el déficit, sino desde la singularidad y la belleza. Este relato es inspirada en su hijo Koel, una persona con síndrome de Down. 

“Todos venimos de planetas diferentes” y “uno se parece a quien lo ama”, dice Yolanda, con quien conmemoraremos el Día Mundial del síndrome de Down en una jornada para explorar la diversidad humana que nos ayudará a trocar los prejuicios en comprensión y acogida.
Así como el Disco de Oro de la Voyager buscó comunicarse con alguien radicalmente distinto, este libro nos invita a reconocer que la diferencia no siempre viene de otro planeta: a veces habita en casa, y necesita de la imaginación para ser comprendida, acogida y amada.
En este encuentro podremos escuchar, de la voz de la autora, la narración de este libro y conversaremos sobre su experiencia personal. Además haremos un recorrido por sonidos que se enviaron en Disco de Oro de la Voyager y pensaremos que, si pudiéramos elegir, ¿qué sonido enviaríamos al espacio?

Ilustración. Sobre un fondo oscuro con puntos dispersos que evocan un cielo estrellado, aparecen dos personajes infantiles en un paisaje con superficies redondeadas. A la izquierda, una figura con antenas en la cabeza, vestido y botas, extiende los brazos como si flotara o saltara. A la derecha, otra niña se inclina para mirar por un telescopio montado sobre un trípode. En la parte superior izquierda hay un texto que dice: «Miércoles dieciocho marzo dos mil veintiséis cuatro de la tarde. Auditorio Planetario. Entrada libre». En la parte superior derecha aparece un texto que dice: «Formación de públicos. Veinte años de cultura para la gente». En el centro se lee: «Conversación con la autora y lectura en familia de mi pequeño hermano extraterrestre». Debajo dice: «Libro de Yolanda Pino, escritora, docente e investigadora». En la parte inferior central se lee: «Actividad de la estrategia de formación de públicos de la Secretaría de Cultura Ciudadana». En la parte inferior derecha aparece un recuadro con los textos: «Organiza: Planetario de Medellín. Apoya: Alcaldía de Medellín, Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación». En la parte inferior izquierda aparece el texto: «Bancolombia».