Lectura infantil: El valle de los cocuyos de Gloria Cecilia Díaz
Las constelaciones surgieron gracias a la imaginación de las antiguas civilizaciones. Al observar el cielo nocturno, los primeros seres humanos identificaron formas en los patrones estelares. Con el tiempo, estos patrones adquirieron significados mitológicos y religiosos.
Desde una perspectiva científica, las estrellas que componen una constelación solo parecen cercanas entre sí cuando las vemos desde la Tierra; sin embargo, en realidad, se encuentran a distancias muy diferentes unas de otras. Esta aparente cercanía es simplemente un efecto de la perspectiva bidimensional desde nuestro planeta.
Estas agrupaciones de estrellas fueron recogidas en mapas del cielo. El origen de la carta celeste se remonta a la antigua Babilonia, donde surgieron los primeros catálogos estelares utilizados para predecir los movimientos de los planetas. Estos registros contenían información detallada sobre la posición, el brillo y la ubicación de las estrellas. No obstante, fue en la Grecia antigua donde el astrónomo Hiparco elaboró la primera carta celeste detallada, incorporando coordenadas y el brillo aparente de las estrellas. Hiparco dividió el cielo en constelaciones y estableció un sistema de magnitudes para clasificar la luminosidad estelar, un trabajo pionero que sentó las bases de la astronomía observacional y sirvió como referencia para la creación de mapas estelares en épocas posteriores.
Así como los luceros celestes permitieron a las antiguas civilizaciones imaginar historias, Gloria Cecilia Díaz, escritora y poetisa colombiana, imagina un nuevo mundo pintado entre agrupaciones de cocuyos y tortugas con caparazones labrados. Gloria Cecilia ganó el Premio Barco de Papel con su obra El valle de los cocuyos, que narra la historia de Anastasia y Jerónimo, los únicos habitantes del valle, un lugar donde los cocuyos descienden de las estrellas para cubrir la noche como un espejo de luz titilante.
En está sesión conversaremos sobre los 88 constelaciones que componen la bóveda celeste, aprenderemos a orientarnos en un mapa estelar y construiremos nuestra propia carta celeste.
Letras como estrellas es un programa de la biblioteca del Planetario de Medellín, ubicada en el primer piso de este lugar. Con textos de divulgación científica disponibles en nuestra colección bibliográfica, promovemos la lectura entre niños y niñas.
En el mes de febrero celebramos y conmemoramos el papel de la mujer y la niña en la ciencia con un conjunto de eventos especiales. Consulta toda la programación aquí.

