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Lectura infantil: exoplanetas y El Principito

Ilustración. Una gran esfera en tonos amarillos y anaranjados ocupa el fondo, con textura rugosa y bordes irregulares. En primer plano, hacia la derecha, aparece el dibujo de una persona de perfil, de piel oscura y cabello rizado, que sostiene un libro azul ilustrado con un niño rubio de capa verde de pie sobre un pequeño astro.
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Lectura infantil: exoplanetas y El Principito

Presencial

Lugar: Planetario

20 November de 2025

Hora: 2:00 p.m.

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Costo: $Sin costo

"Tengo serias razones para creer que el planeta de donde venía el principito es el asteroide B 612. Este asteroide sólo ha sido visto una vez con el telescopio, en 1909, por un astrónomo turco"

La vida que se ha desarrollado en nuestro planeta de una manera tan prodigiosa, ¿existe igualmente en otras “tierras” del cielo?; ¿existirá en algún asteroide? ¿germinará una rosa en uno cuyo nombre sea B 612?

Si el asteroide B-612 fuese un pequeño mundo real, si allí brotara una rosa delicada, entonces este asteroide debería reunir condiciones que hoy la astrobiología reconoce como fundamentales para la vida. Primero, un suelo con minerales y nutrientes básicos: carbono, nitrógeno, fósforo, potasio, capaces de sostener la fotosíntesis y el crecimiento de los tejidos vegetales. Segundo, agua líquida, aunque sea en finas partículas que humedezcan la superficie, porque sin ella ni la más obstinada semilla podría germinar. Tercero, una atmósfera ligera, con algo de oxígeno y dióxido de carbono, suficiente para que la rosa respirara y pudiera dialogar con el sol de su pequeño cielo.

Pero lo más importante sería la estabilidad: una órbita que le regalara luz y sombra en proporciones justas, ni un sol abrasador que la marchitara, ni una noche interminable que la condenara al frío. La rosa de El Principito es, al fin y al cabo, una lección sobre la fragilidad. Incluso si las condiciones planetarias fueran propicias, seguiría necesitando cuidado, protección de un cristal, la atención amorosa de alguien que la reconozca única, y ahí se revela la conexión más profunda con la astrobiología, no basta con encontrar planetas habitables, también hace falta preguntarnos quién o qué los cuidará, porque la vida, incluso en escalas cósmicas, parece que florece sólo cuando alguien la nombra y la protege.

En este encuentro de Letras como Estrellas, leeremos pasajes de la obra de Antoine de Saint-Exupéry, conversaremos sobre la posibilidad de vida sustentada por otros soles, y construiremos un pequeño proyector de mundos.

Letras como estrellas es un programa de la biblioteca del Planetario de Medellín, ubicada en el primer piso de este lugar. Con textos de divulgación científica disponibles en nuestra colección bibliográfica, promovemos la lectura entre niños y niñas. En los últimos meses hemos estado itinerando por las bibliotecas de la Fundación Ratón de Biblioteca: esta vez nos encontraremos en Castilla. 

Ilustración. Sobre un fondo oscuro se ve una gran esfera en tonos amarillos y anaranjados. En la parte superior izquierda aparece el texto «Jueves veinte de noviembre de dos mil veinticinco, dos de la tarde. Biblioteca Familia La Esperanza Ratón de biblioteca. Calle setenta y siete número treinta y uno guion cuarenta Castilla Entrada libre». Más al centro se lee «Letras como estrellas. Exoplanetas y vida en el espacio. El principito. Escrito por Antoine de Saint Exupéry». Más abajo: «Con Johann Vivas Biblioteca Planetario». En la parte inferior derecha hay un dibujo de una persona de perfil que sostiene un libro azul cuyo título es «El principito» y muestra la ilustración de un niño rubio con capa verde sobre un pequeño astro. También se observan íconos gráficos sin texto.