Medición del tiempo en Astrolibros en órbita
La medición del tiempo comenzó mirando al cielo. Los antiguos egipcios dividieron el día en 24 horas observando el movimiento del Sol. Los mayas crearon calendarios precisos basados en los ciclos de Venus; el ciclo sinódico (el tiempo que tarda en volver a la misma posición relativa al Sol desde la perspectiva de la Tierra) de Venus, que dura aproximadamente 584 días, era un factor importante en su calendario. Durante siglos, los astros fueron la única forma confiable de marcar el paso de las estaciones, los días y las noches. En esta sesión de Astrolibros en Órbita, reflexionaremos sobre cómo esa relación entre el cosmos y nuestras rutinas sigue presente, incluso en los espacios más íntimos. El tiempo de mi casa del diseñador gráfico e ilustrador Samuel Castaño Mesa,narra la vida de un niño cuya casa entera gira en torno a un reloj de péndulo. Su tictac marca cuándo se hierve la sopa, cuándo crecen las plantas y cuándo la ropa se seca al viento. Pero ese tiempo ordenado depende de un gesto casi invisible: que su abuelo le dé cuerda al reloj. Si no lo hace, el ritmo se pierde, como si el tiempo mismo se soltara de sus amarras. Aunque a primera vista es una historia sobre lo cotidiano, la obra es una metáfora precisa para hablar de los ritmos que rigen la vida humana. En este encuentro de Astrolibros en órbita, conversaremos sobre cómo las estrellas nos pueden ayudar a contar el tiempo que perdemos contemplándolas.

