Medir la tierra con el Sol y un pozo
Unos 150 años A.E.C el matemático griego Eratóstenes utilizó el Sol, las sombras y un poco de ingenio para llevar a cabo uno de los experimentos más interesantes de la historia. En concreto, observó la sombra que producían los rayos del Sol durante el solsticio de verano en dos lugares suficientemente alejados. En el mediodía solar, en un profundo pozo de la ciudad de Siena (Egipto) se podía ver por un brevísimo instante el reflejo del agua contenida, lo que mostraba que los rayos caían perpendicularmente. Pero en el mismo momento, en Alejandría, los rayos solares incidían de forma ligeramente transversal. Con estas observaciones y un poco de trigonometría comprobó que la Tierra no podía ser plana y, de hecho, calculó con una alta precisión su diámetro.
Esta semana viviremos el Equinoccio de septiembre y para conmemorarlo, recordaremos el experimento de Eratóstenes y hablaremos sobre los movimientos del Sol. Te esperamos el miércoles 28 de septiembre en el parque biblioteca de San Cristobal a partir de las 5:00 p. m.

