Migraciones bajo el agua
Nadar a contracorriente es la promesa del futuro para muchas especies en el río Cauca. El bocachico, el comelón, el blanquillo, la picuda, el bagre rayado, entre otros, migran hasta 500 kilómetros desde las ciénagas hasta las partes altas del río para confiarle sus huevitos a ese recio caudal que en dos segundos podría rebosar una piscina olímpica.
¿Cómo cambia la vida de los peces migratorios con un embalse? ¿Cambian sus áreas de desove cuando una barrera tan alta como un edificio de 66 pisos se interpone en la subienda? ¿Cómo se le mide el pulso a la vida de un río?
El viernes 25 de noviembre a las 7 p.m. por YouTube y Facebook, en el próximo coloquio de biodiversidad, conversaremos de diversas investigaciones sobre el impacto en las poblaciones de peces que han tenido proyectos hidroeléctricos como Hidroituango y sobre posibles formas de restauración de los ecosistemas de agua dulce.
Una de estas formas es el repoblamiento con peces reproducidos en estaciones de conservación, una estrategia que podría desarrollarse en unos diez años si se implementan estrictos planes de conservación, en especial, de control de desechos químicos relacionados con la minería que están contaminando las aguas del río.
Invitado:
Victor Atencio Garcia, magíster en acuicultura y docente investigador de la Universidad de Córdoba, donde dirige el Instituto de Investigación Piscícola.
Conversa con Juan Felipe Zapata, candidato a doctor en Biología.

