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Navegación por el universo con Carl Sagan

Imagen. Se observa una formación cósmica con nubes de gas y polvo interestelar en tonos rojizos y anaranjados que se mezclan con áreas más oscuras. En el centro sobresale una región brillante de color blanco con destellos luminosos, rodeada de filamentos que parecen irradiar hacia afuera. A lo largo de la imagen hay numerosas estrellas, algunas pequeñas y otras más grandes que muestran destellos de luz en forma de cruz.
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Navegación por el universo con Carl Sagan

Presencial

Lugar: Planetario

09 October de 2025

Hora: 7:00 p.m.

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Costo: $Sin costo

Es esta navegación por el universo, haremos un viaje imaginado por el astrónomo CARL SAGAN, autor de la legendaria serie televisiva COSMOS de los años 80. 

Al aire libre, en el Parque de los Deseos, disfrutaremos de un recorrido pilotado por el astrónomo del Planetario de Medellín, Mauricio Arango, con un selecto programa musical de la Orquesta Filarmónica de Medellín, dirigida por el maestro Daniel Rueda-Blanco. En NUEVE ESTACIONES, iremos a los lugares del universo que formaron parte de los sueños y las investigaciones de Sagan.

La navegación será el evento central del Bum Bum Tour de Bancolombia, una gira cultural itinerante por diversas ciudades de Colombia. No te pierdas este gran espectáculo sin costo que incluye talleres sobre Astronomía y música para toda la familia, de 2:00 a 6:00 p.m. La Navegación por el universo con la Orquesta en pleno será a las 7:00 p.m.


¿A dónde iremos con Carl Sagan?

“La Tierra es un escenario muy pequeño en la vasta arena cósmica.

Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que en su gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto…

No hay mejor demostración de la soberbia humana que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo.

Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos más amablemente los unos a los otros y de preservar y apreciar el pálido punto azul, el único hogar que hemos conocido”.

Carl Sagan

Carl Sagan, astrónomo, astrobiólogo, escritor, divulgador y poeta del universo, nació en 1934 en Nueva York. Participó en misiones como Mariner, Viking y Voyager. Descifró a Venus, a Marte, a Titán y fue el artífice de una memorable aventura: lanzar al océano cósmico discos de oro interestelares con saludos en 55 lenguas, música y memorias de la Tierra…para, tal vez, entrar en contacto con otros. 

Murió en 1996 cuando apenas se conocían 15 exoplanetas. Hoy suman más de 6 mil mundos por fuera del sistema solar, que él imaginaba con vida probable. No solo hablaba de galaxias y de agujeros negros: hablaba de nosotros, de nuestra frágil esfera, un punto azul en el vasto universo, un pixel que los poderosos en su extravío, se disputan bailando trágicamente sobre la sangre.

Esta noche traemos del aire a sus tres compañeras científicas que definieron su vida: Lynn Margulis, reconocida bióloga evolutiva; Linda Salzman, artista y coautora del mensaje interestelar para posibles civilizaciones extraterrestres enviado con las sondas Pioneer y Ann Druyan, escritora y productora de Cosmos.

Comenzaremos un viaje de nueve estaciones, donde Carl Sagan será nuestro guía, a bordo de las misiones en las que participó. Viajaremos entre miles de millones de estrellas y galaxias, hasta rozar el misterio en el borde mismo del universo observable. 

Estaciones de la navegación:

1. EL OÍDO CÓSMICO: detectar señales de vida en el universo
Música: El relato del Zar Saltan - Despedida de Rimsky Korsakov

En 1974, Carl Sagan y su amigo Frank Drake, pionero en la búsqueda de inteligencia extraterrestre, imaginaron cómo comunicarse con otras formas de vida en el universo. Para ello enviaron mensajes en ondas de radio desde el radiotelescopio más grande del mundo en Arecibo, Puerto Rico. Como quienes gritan en un bosque esperando no estar solos, enviaron información de nuestra especie —números, átomos, formas humanas…— no solo para buscar respuestas sino para expresar una declaración entre poética y científica del interés de los humanos, profundamente solos, de entrar en contacto con mundos desconocidos.

Desde el corazón del desierto de Atacama en el norte de Chile, en uno de los lugares más silenciosos del planeta, los radiotelescopios de ALMA se abren como 66 flores metálicas para escuchar el universo. Ahora, como si quisiéramos perseguir aquellas señales despegamos en vuelo desde las antenas de ALMA hacia la órbita terrestre.


2. VENUS: el espejo ardiente de la Tierra
Música: Nimrod, de las Variaciones Enigma de Edward Elgar

En 1962, a través de las señales de la sonda Mariner 2 —la primera enviada a Venus— Carl Sagan descubrió, en lo que para otros eran simples números, un mundo abrasado por su propia atmósfera. Venus, contemporáneo de la Tierra con 4.500 millones de años, era un infierno. No por su cercanía al Sol, sino por los gases que atrapaban el calor. El efecto invernadero desbocado dejaba de ser conjetura y se volvía advertencia para la Tierra.

Cuando muchos soñaban un Venus con selvas alienígenas Sagan mostró un espejo incómodo. Un exceso de dióxido de carbono podría, también, hacer de la Tierra un infierno.

Viajemos entonces hacia Venus. Entre nubes tóxicas, la presión aplasta, la temperatura funde el plomo. La sonda Magallanes revela montañas, cañones y volcanes dormidos…memorias de un dinamismo geológico bajo una atmósfera hostil, posible tal vez para el futuro de la Tierra.


3. MARTE: “Blues para un planeta rojo” 
Música: Suite Peer Gynt No. 2 - El lamento de Ingrid de Edvard Grieg

Marte, el planeta rojo, ha sido durante siglos reflejo de nuestros miedos y esperanzas. Carl Sagan se preguntaba si allí habría vida, si los canales descritos por los astrónomos eran huellas de una civilización antigua o ilusiones de nuestra ilusión de compañía cósmica.

Las misiones Viking, en las que Sagan participó, llevaron por primera vez instrumentos capaces de buscar rastros de vida en el suelo marciano. Aunque los resultados fueron ambiguos, la aventura abrió una nueva etapa en la exploración: Marte se convirtió en un laboratorio natural para estudiar la posibilidad de la vida en otros mundos. Con Sagan aprendemos a mirar Marte no solo como un desierto estéril, sino como una promesa. 


4. JÚPITER: un sistema solar en miniatura

Música: Sinfonía No. 9 Del Nuevo Mundo - IV. Allegro con brio de Antonin Dvorak

Durante siglos Júpiter fue un dios entre los planetas: un coloso de nubes y tormentas eternas. Galileo descubrió en 1610 que no estaba solo: sus lunas Ío, Europa, Ganímedes y Calisto formaban un sistema solar en miniatura. A finales de los años 60 Carl Sagan asesoró a NASA en las misiones Pioneer 10 y 11 y propuso mirar, no solo al planeta, sino también a sus lunas y atmósferas. Imaginó vida en la volcánica Ío y en Europa, con su océano oculto. Quizá, decía, no estemos solos.

En 1972, la Pioneer 10 se convirtió en la primera sonda espacial en llegar a Júpiter. Llevaba la famosa placa diseñada por Sagan y la artista Linda Salzman: un saludo al cosmos. Lo que se halló en Júpiter fue un mundo de titanes: una atmósfera rugiente, una tormenta más grande que la Tierra, un abismo de hidrógeno metálico. La última señal de la Pioneer 10 se recibió en enero de 2023, 51 años después, y hoy sigue en viaje hacia la estrella Aldebarán, a la que llegará en 1.690.000 años.


5. UN PUNTO AZUL PÁLIDO: desde Saturno aparece, diminuta, la Tierra

Música: Miroirs No. 5 - “El valle de las campanas” de Maurice Ravel
Solo de Piano interpretado por el maestro Daniel Rueda-Blanco, director Asociado FilarMed

En 1980 Sagan asesoró la misión Voyager 1 que cruzó el umbral de Saturno y transformó aquel resplandor lejano en un mundo tangible. Por primera vez vimos sus anillos de cerca, enormes estructuras de hielo, roca y gravedad. Titán, su luna mayor, sorprendió. Envuelta en una atmósfera anaranjada y rica en compuestos orgánicos, era similar a la Tierra primitiva. Verla era como viajar al origen de la vida. En 2005, la sonda Huygens descendió por su cielo naranja: ríos, lagos y mares de metano líquido aparecieron ante nosotros. Encélado, el satélite más grande de Saturno, reveló géiseres de agua salada y moléculas orgánicas, propicias para la vida.

Sagan conocía apenas una docena de lunas de Saturno. Hoy se sabe de 274. Y sus anillos, jóvenes y efímeros, se disuelven poco a poco, probablemente, como nuestra existencia.


6. URANO Y NEPTUNO: fantasmas en la oscuridad

Música: Sinfonía No. 9 Del Nuevo Mundo - II. Largo de Antonin Dvorak

Urano y Neptuno, los planetas más lejanos del sistema solar, eran en tiempos de la serie Cosmos, los años 80, apenas fantasmas en la oscuridad. Carl Sagan los evocaba como mundos enigmáticos: Urano, inclinado sobre su costado con un eje de más de 90 grados y un sistema de anillos tenue; Neptuno, casi un misterio, deducido solo por perturbaciones gravitacionales.

En Cosmos Sagan contaba cómo en las lunas de Urano hay algo profundamente humano: la fusión de la ciencia con la literatura: las lunas de Urano llevan nombres de Shakespeare y de Pope: Miranda, Ariel, Umbriel, Titania y Oberón. En 1986, la Voyager 2 reveló que Miranda parecía un collage cósmico de cañones y acantilados imposibles. Luego, en 1989, sobrevoló Neptuno: Tritón, su luna mayor, mostró géiseres de nitrógeno, una superficie joven y una órbita invertida que formaban un mundo casi de ficción.

Hoy, gracias al Hubble y al James Webb, sabemos que estos gigantes de hielo esconden océanos de agua y amoníaco, donde el metano comprimido desata una lluvia de diamantes.


7. ENCICLOPEDIA GALÁCTICA: mundos ocultos entre las estrellas

Música: Bränningar - parte 1 de Helena Munktell 

“Hay más estrellas en el universo que granos de arena en todas las playas de la Tierra”.l Para Sagan deben existir miles de millones de planetas como la Tierra en nuestra galaxia. ¿Cómo es posible que solo uno esté vivo? preguntaba.

Cuando murió en 1996, apenas conocíamos quince exoplanetas. El primero, 51 Pegasi b, era un gigante ardiente orbitando demasiado cerca de su estrella. Hoy sabemos de más de 6000 exoplanetas. Mundos que no vemos, pero que revelan su presencia al eclipsar a sus soles, al tambalearlos con su gravedad o al desviar su luz como lentes cósmicas.

La mayoría no se parece a la Tierra: abundan supertierras y minineptunos con atmósferas densas, océanos de magma o nubes tóxicas. Algunos orbitan dos soles, otros vagan solitarios en la galaxia. Sagan no vivió estos hallazgos, pero gracias a la ciencia que inspiró, hoy podemos leer esos mundos ocultos en la luz de las estrellas.


8. EL VECINDARIO GALÁCTICO

Música: Bränningar - parte 2 de Helena Munktell 

“Hay miles de millones de galaxias, cada una con miles de millones de estrellas”, decía Sagan en Cosmos, y apenas empezamos a comprender la vastedad de nuestro vecindario galáctico. Vivimos en la periferia de la Vía Láctea, una espiral luminosa con más de 100 mil millones de soles, a 26.000 años luz del centro, en un penacho discreto: el Brazo de Orión. Más allá se extiende el Grupo Local, con más de 50 galaxias, dominadas por la gravedad de la Vía Láctea, Andrómeda y el Triángulo. Sagan se preguntaba si habría civilizaciones observándonos desde esos puntos distantes.

También miraba al hemisferio sur, donde los cielos mostraban constelaciones ocultas al norte. Recordó a Magallanes y a las dos nubes que llevan su nombre: galaxias pequeñas que orbitan la nuestra. Para él eran “estrellas del sur”, guiños a la inmensidad. Su Nave de la Imaginación nos invitaba a ver la galaxia no como un límite, sino como un comienzo.


9. RÍOS DE GALAXIAS: surcando el cielo inconmensurable

Música: Vals “El Danubio Azul” de Johann Strauss II

Flotamos entre ríos de galaxias que fluyen como corrientes de un océano cósmico. Ya no vemos estrellas individuales: cada punto de luz son galaxias enteras, cayendo, fusionándose como gotas en un vidrio. Hilos luminosos, vacíos gigantes, estructuras con nombres poéticos: el Gran Muro de Hércules-Corona Boreal, la Hoja de Sloan, la Red Cósmica… Sagan intuía que nuestra Vía Láctea era parte del Grupo Local, un pequeño vecindario de más de 50 galaxias donde la más cercana es Andrómeda. Pero este vecindario pertenece a una verdadera ciudad cósmica con más de 1.300 galaxias llamada el Supercúmulo de Virgo. Y todas estas estructuras se encuentran en movimiento, hacia un pozo gravitacional aún enigmático, al que llamamos el Gran Atractor.

“El tamaño y la edad del Cosmos desafían la comprensión humana. Somos una especie joven y reciente, perdida en la vastedad del espacio y del tiempo” decía. Pero en tiempos de Sagan vagábamos entre sospechas. Hoy sabemos que todo pertenece a Laniakea, “el cielo inconmensurable”, más de 100,000 galaxias viajando hacia un destino aún lejano. Él hablaba de la radiación cósmica de fondo, “una reliquia del fuego del tiempo”, prueba de nuestro origen. No conoció la energía oscura ni el mapa preciso de esas huellas primordiales. Pero fue su obra la que nos arrojó a la orilla del océano cósmico.



Fondo con una composición cósmica de nebulosas y puntos luminosos. En primer plano, la figura de un hombre sonriente con suéter rojo. En la parte superior, un gran texto dice: «Cosmos». Más abajo se lee: «Navegación por el universo imaginada por Carl Sagan». Luego: «Con Planetario y Orquesta Filarmónica de Medellín como parte del Bum Bum Tour». Al final, el texto: «Jueves nueve de octubre, siete de la noche, Parque de los Deseos, entrada libre». En el borde inferior se observan varios logotipos.


Fondo con una nube interestelar en tonos anaranjados y oscuros. En el centro se lee: «Actividades de astronomía y música para toda la familia». Debajo, una línea separadora y el texto: «Desde las dos de la tarde». Más abajo aparecen viñetas con la lista: «Lunas táctiles», «Orquestas de estrellas», «Cuerpos como tambores» y «Observación por telescopios». En la parte superior derecha se observa un texto que indica el lugar, y en la parte inferior varios logotipos alineados.