Observación astronómica del cielo de diciembre
Diciembre llega con un aire de cierre y de nuevos comienzos. Astronómicamente, marca el momento en que la Tierra vuelve a pasar por un punto de su órbita que asociamos con el inicio de otro año. Nuestros calendarios, al fin y al cabo, se construyen siguiendo la ciclicidad de los fenómenos del cielo: los movimientos de la Tierra, la alternancia de los días y las noches, y el retorno constante de las estaciones.
En esta última observación del año, les invitamos a detenerse en la contemplación del cielo estrellado, tan familiar para muchos por la presencia del Cinturón de Orión, guía invernal en las noches decembrinas.
Pero no solo Orión será protagonista: también levantaremos la mirada hacia Saturno, que aún alto en el cielo emprende su camino hacia el horizonte occidental, con sus anillos visibles en los telescopios. En la mitología griega, Saturno también conocido como Cronos representa el paso del tiempo y los ciclos que se repiten.
Hacia el oriente, en la constelación de Tauro, resplandecen las Pléyades y las Híades, dos cúmulos estelares que son visibles a ojo desnudo pero que al observarlos con telescopio se puede descubrir muchas más estrellas que los constituyen. Las Pléyades, o “las siete hermanas”, evocan la unión y el regreso de lo que perdura en la memoria.Si el cielo se mantiene despejado y oscuro, buscaremos la nebulosa de Orión, un vivero cósmico donde nuevas estrellas toman forma.
Esta será nuestra última cita del año bajo las estrellas: qué mejor manera de despedir las actividades astronómicas del Planetario que observando juntos el cielo de diciembre que cierra el año pero da la bienvenida a un nuevo comienzo en el 2026

