¿Quién domesticó a quién? Historias de animales compañeros
Una gran compañía para defendernos, para consolarnos, para jugar, para darnos lecciones de su vida sin ascos, para pastorear rebaños, para mover trineos y hasta para un abrazo necesario cuando todo parece demasiado desalentador. Allí están los animales no humanos domesticados, o según como se mire, domesticándonos.
Hace unos 9 mil años, los seres humanos dejamos de ser nómadas, el sistema económico cambió y desde entonces hemos transformado nuestras relaciones con otras especies de plantas y animales. Hemos seleccionado a conveniencia sus rasgos generación tras generación, pero ese camino también nos ha cambiado. Fundamos nuevas dependencias que han llegado, incluso, a trastocar nuestro sistema hormonal.
Exploremos este viernes 24 de junio a las 7 p.m. por YouTube y Facebook algunas de estas historias en el Coloquio de biodiversidad.
Como la de las gallinas, que según estudios recientes empezaron a cambiar sus rasgos por selección humana en el sudeste asiático desde el año 3000 a.C.
O la historia de los gatos, que mucho antes de que se apoderaran de las redes sociales, se propagaron por el mundo desde Egipto y Oriente próximo hace unos 10 mil años, como lo señalan análisis científicos del ADN antiguo del felino africano Felis silvestris lybica, el cual, al parecer, fue el antecesor de todos los gatos domésticos, que hoy tienen cerebros mucho más pequeños y tan inteligentes como los de sus antepasados.
Otras historias de domesticación comenzaron mucho antes, como la del perro, hace unos 30 mil años, cuando los humanos antiguos detectaron los atributos superiores de los caninos para cazar, para oler veinte veces más que nosotros, para oír y descifrar la lejanía permitieron tenerlos cada vez más cerca y desde entonces ha sido un perseguido privilegio.
Se habla, también, de autodomesticación, una teoría que propone que los humanos modernos nos hemos apareado buscando ser más dóciles y tolerantes.
¿Cuándo y dónde la humanidad cruzó lazos tan estrechos con otros organismos? Participa en el próximo episodio de nuestro Coloquio de biodiversidad y explora, por ejemplo, la historia detrás de ese gato enrollado entre las cobijas o del perro recostado sobre tu almohada.

