Taller para familias: Cuando los dibujos se mueven
En el taller "Cuando los dibujos se mueven", los niños, las niñas y sus familias convertirán dibujos estáticos en escenas en movimiento, explorando la animación como un juego que combina energía solar, dibujo y movimiento.
Juntos armaremos zoótropos, juguetes ópticos que existieron mucho antes de que apareciera el cine. Por sus raíces —zoós (vivo) y tropé (girar)— su nombre podría traducirse como "rueda de la vida". El primer zootropo fue creado en 1834 por el matemático británico William George Horner, y con el paso de los años se convirtió en un juguete muy popular durante la época victoriana.
Los zoótropos son cilindros huecos con ranuras verticales, en cuyo interior se coloca una tira de papel con una secuencia de dibujos. Al hacer girar el cilindro sobre su eje y mirar a través de las ranuras, la secuencia de dibujos se percibe como una sola imagen en movimiento.
Esto ocurre porque nuestra retina —la capa sensible a la luz en el fondo del ojo— no borra una imagen de forma instantánea cuando dejamos de verla: la retiene durante apenas una ínfima fracción de segundo. Esto provoca que percibamos las imágenes como si estuvieran en movimiento continuo, sin detectar las transiciones entre una y otra. Ese mismo principio fundamenta todo lo que hoy conocemos como cine y animación.
A diferencia de los zoótropos clásicos del siglo XIX, los que construiremos en este taller no girarán impulsados a mano, sino por la energía del sol. Un pequeño panel solar, al recibir luz, la convierte en electricidad que alimenta un motor. Ese motor es el que hará girar las estructuras en las que instalaremos las secuencias de dibujos creadas por lxs participantes.
Es una invitación a experimentar, crear y descubrir: a entender por qué los dibujos —cuando giran lo suficientemente rápido— parecen caminar, saltar o volar.

