Células que curan: la medicina regenerativa
En este encuentro, organizado por Parque Explora y la Universidad de Antioquia, la doctora Luz Marina Restrepo Múnera, bióloga con PhD en Ciencias y coordinadora por varios años del Grupo Ingeniería de Tejidos y Terapias Celulares de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, nos cuenta historias de más de tres décadas en terapias celulares.
Narra, por ejemplo, cómo un pequeño laboratorio en el tercer piso de Medicina, que comenzó como un simple cuarto de reactivos, evolucionó hasta convertirse en un banco acreditado por el INVIMA, ubicado en el Hospital Almamater.
Restrepo explica el trabajo con tres tipos principales de células: queratinocitos y fibroblastos de la piel, y células madre mesenquimales del adiposo y gelatina de Wharton del cordón umbilical. Estas células, cultivadas en condiciones extremadamente controladas con cabinas de flujo laminar e incubadoras de CO2, criopreservadas a -196°C en nitrógeno líquido, son posibles caminos terapéuticos para múltiples condiciones.
Las aplicaciones son diversas y notables: equivalentes cutáneos para heridas crónicas y pie diabético, injertos arteriales criopreservados para salvamento de extremidades, tratamientos de rejuvenecimiento facial y terapias vasculares con células mesenquimales. Los resultados mostrados evidenciaron extremidades salvadas, heridas cerradas que parecían imposibles y mejorías circulatorias significativas.
También nos habla sobre la donación de tejidos. Mientras algunos fragmentos de piel de cirugías estéticas pueden donarse en vida, otros como arterias, córneas y órganos requieren donación post mortem. El grupo trabaja con la Red Nacional de Trasplante de Órganos y Tejidos, supliendo a instituciones como San Vicente Fundación y Pablo Tobón Uribe.
Sin embargo, Restrepo destaca que la mayoría de terapias celulares no están cubiertas por el plan básico de salud, excepto el trasplante de progenitores hematopoyéticos, limitando su accesibilidad. Colombia aún carece de normativa clara sobre terapias celulares, funcionando en un vacío regulatorio que dificulta su democratización.
Queratinocitos
Son las células más abundantes de la epidermis (capa superficial de la piel), representando aproximadamente el 90% de las células cutáneas. Su función principal es producir queratina, una proteína fibrosa que proporciona protección mecánica y forma la barrera impermeable de la piel. Los queratinocitos se originan en la capa basal de la epidermis y migran hacia la superficie, donde eventualmente se desprenden. En medicina regenerativa, se cultivan para crear equivalentes de piel que ayudan a cerrar heridas y tratar quemaduras.
Fibroblastos
Son células del tejido conectivo ubicadas en la dermis (capa profunda de la piel). Su rol fundamental es sintetizar y mantener la matriz extracelular, produciendo colágeno, elastina y otras proteínas estructurales que dan firmeza, elasticidad y soporte a la piel. Los fibroblastos son esenciales en la cicatrización de heridas y en los procesos de regeneración tisular. Con el envejecimiento, disminuye su actividad, causando arrugas y pérdida de elasticidad. Por eso se utilizan en tratamientos de rejuvenecimiento facial, ya que al inyectarlos pueden restaurar la producción de proteínas estructurales.
Células madre mesenquimales
Son células multipotentes capaces de diferenciarse en varios tipos celulares, como hueso, cartílago, músculo y grasa. Se encuentran en diversos tejidos del cuerpo adulto, principalmente en:
- Tejido adiposo (grasa): fuente abundante y de fácil obtención mediante liposucción
- Médula ósea: la fuente tradicional, aunque su extracción es más invasiva
- Gelatina de Wharton: tejido gelatinoso del cordón umbilical
Estas células tienen propiedades antiinflamatorias, inmunomoduladoras y promueven la regeneración tisular. Se utilizan para tratar enfermedades degenerativas, problemas vasculares y mejorar la circulación en extremidades comprometidas.
Progenitores hematopoyéticos
Son células madre especializadas que dan origen a todas las células sanguíneas: glóbulos rojos (eritrocitos), glóbulos blancos (leucocitos) y plaquetas. Se encuentran principalmente en la médula ósea, pero también circulan en pequeñas cantidades en la sangre periférica y están presentes en el cordón umbilical. El trasplante de progenitores hematopoyéticos (conocido como trasplante de médula ósea) es una terapia establecida y cubierta por el sistema de salud colombiano, utilizada para tratar leucemias, linfomas, anemias severas y otras enfermedades hematológicas.

