Tu afán mata a miles: atropellamiento de animales silvestres
En Colombia, las carreteras conectan territorios pero también los fragmentan. Entre 2017 y 2025 se registraron al menos 1.591 siniestros viales con animales involucrados, en su mayoría choques directos que concentran el 98% de las víctimas fatales. En paralelo, el país alcanzó en 2024 la cifra de 8.271 personas fallecidas en las vías: el 81% de las víctimas fueron motociclistas en este tipo de eventos. Aun así, la dimensión real del problema permanece parcialmente invisible, pues no existen cifras nacionales consolidadas sobre fauna afectada, pese a que registros independientes estiman cerca de 5.600 animales atropellados entre 2014 y 2019. Zarigüeyas, zorros, osos hormigueros, ardillas e iguanas aparecen entre las especies más impactadas, junto con anfibios y reptiles que representan una proporción significativa de los casos.
Este coloquio pone en tensión esa invisibilidad y propone leer el atropellamiento de fauna no como un hecho aislado, sino como un síntoma de la forma en que habitamos y transitamos el territorio. A partir de la estrategia nacional Rutas Vivas, se exploran cruces críticos entre siniestralidad humana y atropellamientos de fauna mediante análisis geoespacial y articulación interinstitucional, abriendo preguntas incómodas sobre responsabilidad, diseño vial y cultura ciudadana. Más que un espacio de conclusiones, este encuentro busca incomodar certezas: reconocer que las vías son hábitats intervenidos, que los animales también son víctimas de la movilidad y que la seguridad vial, si pretende ser integral, debe ampliar su mirada para incluir la vida en todas sus formas.

