Revista Explora 2019

Estimular la creatividad es crear confianza



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Por: Andrés Roldán, Director Ejecutivo del Parque Explora.

¿Cuántas veces hemos visto frustradas nuestras ideas por algún juicio severo que decretó falta de creatividad, u originalidad, en algún proyecto que emprendimos? El dibujo o el diseño que alguien despreció, la receta que no funcionó con los invitados, la ropa que elegimos y que resultó ser el desacierto... Tras el dictamen del interlocutor y los acumulados desencuentros, se deterioró la confianza en la propia voz, en la posibilidad de ser competentes, tener destrezas y gusto para crear. La mayoría de gente crece creyendo que no es creativa y calla o se fuga a un entorno seguro para evitar la exposición y la pérdida de credibilidad ante los demás. Esta percepción es común en la vida adulta.

En el Parque Explora creemos que es posible liberar el potencial creativo de las personas. Este no es un atributo exclusivo de artistas, diseñadores, escritores o músicos. Tiene un rango de oportunidades mucho más extenso. Todo el mundo debería poder explorar y expresar sus capacidades. La creatividad es en el siglo XXI tan necesaria como la lectura y la escritura. Ya no es solo una competencia complementaria en el proceso educativo, es una destreza medular y crítica en la sociedad actual.

Tras años de desarrollar Experiencias Memorables de Aprendizaje en el Parque Explora, que estimulan la curiosidad y la experimentación con contenidos científicos, sociales y artísticos, hemos encontrado herramientas para entender cómo personas de distintas formaciones, orígenes o disciplinas pueden participar en ejercicios transformadores. El éxito de todos los proyectos -no solo de nuestras exposiciones o demás experiencias- se logra al estimular condiciones favorables que movilizan la confianza, metodologías, mediaciones y entornos aptos para construir desde la pluralidad.

Generar condiciones para la confianza de quienes participan en procesos creativos es la clave para evitar que las frustraciones se conviertan en ideas fijas, que bloquean el aprendizaje y la innovación. Un entorno seguro que toma en cuenta las condiciones de las personas hace del error apenas un pequeño paso entre el descubrimiento de nuevos caminos o soluciones. Hemos entendido desde Explora que las Experiencias Memorables de Aprendizaje pueden ir más allá del museo y replicarse sus métodos en el salón de clase, en proyectos culturales e, incluso, en la gestión pública a través de la visión de talleres públicos de experimentación como nuestro Exploratorio.

Durante el último año consolidamos varios espacios creativos que replican uno de nuestros objetivos estratégicos: Estimular una ciudadanía creativa. La biblioteca el Tunal en Bogotá, el centro cultural del corregimiento de Santa Elena, el laboratorio MEN Territorio Creativo del Ministerio de Educación para la innovación pública y la apertura de la Biblioteca Pública Piloto. Todos crean condiciones para la experimentación colectiva, para tejer ideas, motivar colaboraciones, experimentar, prototipar y hacer cosas en las que, muchas veces, nos sorprendemos de nuestras capacidades. Estos escenarios ponen en el centro las ideas de todos, en un ambiente no amenazante, donde la empatía es motor de los resultados.

Los espacios creativos cambian el papel de sus participantes como consumidores y estimulan su participación. Por eso la mediación es una agitadora, una conectora de saberes y de personas, una dinamizadora que desata y modula la conversación para la creación compartida.

Los mediadores trabajan para integrar en medio de la diversidad, en bien de las comunidades. Reconocen el valor del mestizaje cultural para hacer proyectos juntos. El propósito es activar pasiones a través de proyectos, reflexionar sobre el aprendizaje y el proceso. Reconocemos que el desarrollo de la identidad y el crecimiento personal ocurren en comunidad, por eso fomentamos relaciones de confianza, cuidado y respeto mutuo entre los participantes. Son fundamentales para eso los contenidos, los problemas o retos diseñados, las condiciones del espacio, el trabajo en grupos pequeños, las visitas a otros espacios y el trabajo colaborativo.

Manos, pensamientos, emociones, se comprometen en un trabajo significativo. Los asistentes realizan trabajos que les importan a ellos, a sus compañeros y a sus comunidades. Se conectan con el mundo a través de trabajo de campo, servicio social, pasantías, residencias, visitas a otros colectivos o consultas con expertos.

Los espacios creativos están, a su vez, dotados de posibilidades itinerantes. También incorporan mobiliario flexible para configurarse según el tipo de actividad (conversación, construcción, exposición, exhibición...), de tecnologías y materiales sencillos para prototipar iniciativas, de materiales de inspiración y de consulta (impresos, audiovisuales, virtuales) y de espacios performativos donde se presentan los proyectos: obras de arte, artefactos, innovaciones, visualización creativa de información u otras expresiones.

Exponer el aprendizaje ante los demás, tanto en el proceso como en el resultado, estimula el diálogo, la reflexión y la confianza. Así, gradualmente, se propicia la autogestión entre los participantes, emergen redes nuevas en virtud de intereses comunes. Es por ello que las relaciones siempre se plantean en un sentido horizontal para que el liderazgo no provenga exclusivamente de los mediadores sino de los participantes, esto es síntoma inequívoco de empoderamiento y de apropiación real del conocimiento.

Se deben gestar más espacios creativos en nuestras instituciones públicas y privadas que necesiten mejorar sus procesos y productos, en las instituciones educativas para estimular el aprendizaje basado en proyectos y en la investigación escolar, en espacios culturales como bibliotecas, museos, casas de la cultura convertidos en espacios de creación para sus visitantes y en lugares de encuentro gestionados por comunidades que se unen en torno a sus propios intereses.

Una sociedad que tiene espacios creativos en todos los ámbitos de la vida estimula una ciudadanía más incluyente, crítica, activa, emprendedora y optimista. Incluso en condiciones adversas, en medio de la guerra o del conflicto social. Aspiramos a ser movilizadores de una nueva forma de entender el aprendizaje como creador de confianza, que libere y forme nuestros talentos y nos permita construir creativamente en función del bien común.