Peces de barro del Vaupés: arte cubeo en la Amazonía
Artesanía tradicional en Puerto Golondrina
Con un pincel de hierba pintar una escamita aquí, un pico largo allá, una cascarita de tierra que se vuelve aleta, un ojo rojo o la boca blanca de una boa que se ríe.
Así son los mundos del agua que arden, hechos en barro, en el patio de las Golondrinas, conocido como Puerto Golondrina, en Vaupés.
En una maloka niños alfareros documentan con su maestra artesana, Luz Mary Martínez, la vida diversa y en riesgo de un resguardo Cubeo en el bosque tropical más grande del mundo, la Amazonía.
Biodiversidad acuática del Vaupés en peligro
Mojarras, puños, guabinas, tariras, waracús, sardinas, kaloches, colirrojos, blanquillos, guaracúx, tucunarés, ñacundás, caloches, pintadillos, misingos, mandís, jacos y otros peces ya casi extintos por la sobrepesca con mallas y explosivos. Otros como el diente de perro se sospechan invisibles por maleficio del Payé.
El Payé es un hombre con dones sobrenaturales y poderes sobre la tierra y el agua que labró alguna vez una anaconda.
Mitología y cosmogonía cubea
Los caños y los ríos también pertenecen a este mundo cifrado, legislado por héroes como Yuruparí, que suben al cielo en hojas de palmera y tienen cuerpos llenos de agujeros por los que salen cantos de pájaros, truenos, saquitos de hechicerías o piedras de la luna para indicar caminos.
Son fascinantes estos mundos que se le escapan muchas veces a la ciencia y que traen de la memoria maestras anónimas como Luz Mary Martínez, artesana cubea que no solo tiene cinco hijos humanos sino que ha hecho nacer en barro, sin adornos y con una ausencia de colores protagónica, miles de hijos grises del río y de la selva del Vaupés, el gran río piña I hi ya y de su vena roja el Cuduyarí, cruzado por niños que los cantan con las manos.









