Todos nuestros sentidos son importantes. Cada uno de ellos nos permite percibir información del entorno de manera diferente. Las personas ciegas, por ejemplo, se basan en la audición, el olfato, el gusto y el tacto para percibir el mundo que las rodea.
En este artículo te enseñamos un experimento de física que te permitirá "ver" y "sentir" el sonido utilizando materiales sencillos que probablemente ya tienes en casa. Esta actividad está diseñada para que cualquier persona pueda realizarla, incluyendo quienes tienen discapacidad visual.
Materiales necesarios
Para realizar este experimento necesitarás: una copa de vino de cristal liso con cuello largo, papel plástico (vinipel o papel chicle), arroz y tus propias manos.
Video tutorial del experimento
El divulgador científico Rubén Montoya, de Parque Explora, nos guía paso a paso en este experimento. El video incluye descripciones detalladas de los materiales y las acciones, pensado también para personas ciegas. Si puedes ver, te invitamos a que vivas esta experiencia con los ojos cerrados.
Paso a paso: cómo realizar el experimento
1. Prepara la copa
Toma una copa de vino de cristal liso con cuello largo. En la parte superior, por donde se sirve el líquido, fija papel plástico de manera que quede tensionado. Esta capa de plástico funcionará como una membrana, similar a los cueros de los tambores.
2. Primera prueba: siente la vibración
Para probar que la membrana funciona, coloca un dedo justo encima de ella, muy cerca pero sin tocarla. Ahora habla cerca de la copa. ¿Sientes cómo vibra? El sonido de tu voz hace que la membrana se mueva.
3. Haz visible el sonido
Para hacer más perceptible el efecto, coloca un poco de arroz sobre la membrana. Suspende una mano por encima de la copa y habla nuevamente cerca de ella. Sentirás cómo los pequeños granos acarician tu palma mientras saltan con las vibraciones.
4. Experimenta con diferentes sonidos
Puedes variar entre sonidos graves y agudos, imitar a un tambor o a un violín. También puedes aumentar o disminuir el volumen de tu voz y observar qué cambios sufre el movimiento de los granos de arroz.
¿Por qué funciona este experimento?
El sonido es una onda mecánica que se propaga a través del aire. Cuando hablamos o emitimos cualquier sonido, creamos vibraciones en el aire. Estas vibraciones llegan hasta la membrana de plástico y la hacen moverse.
Los granos de arroz, al estar sobre la membrana, amplifican visualmente ese movimiento. Cuanto más fuerte sea el sonido, mayor será la vibración y más alto saltarán los granos. Los sonidos graves producen vibraciones más lentas y amplias, mientras que los agudos generan movimientos más rápidos y cortos.
La ciencia detrás del sonido
Este experimento demuestra de forma tangible cómo funcionan las ondas sonoras. El mismo principio aplica en instrumentos musicales como los tambores, donde el cuero vibra al ser golpeado, o en nuestros propios oídos, donde el tímpano funciona como una membrana que capta las vibraciones del aire y las convierte en señales que nuestro cerebro interpreta como sonido.
Variaciones del experimento
Prueba a realizar el experimento con diferentes tipos de granos como lentejas o sal fina. También puedes intentar con copas de diferentes tamaños para ver cómo cambia la respuesta a los sonidos. Otra opción es acercar un altavoz reproduciendo música y observar cómo reaccionan los granos ante diferentes frecuencias y ritmos.
Un experimento para todos los sentidos
Esta actividad pone en juego varios sentidos: la vista para observar el movimiento de los granos, el tacto para sentir las vibraciones en la mano, y la audición para percibir los diferentes sonidos que producimos. Es una forma entretenida de aprender física mientras exploramos cómo percibimos el mundo a nuestro alrededor.
Como dice el lema: divertirse tiene su ciencia.
