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Ilustración. En el centro, sobre un fondo oscuro con vegetación y ramas que se insinúan al fondo, aparece un perro joven de pelaje gris con tonos claros. Está echado, con las patas delanteras extendidas y la mirada dirigida hacia el frente. La luz incide principalmente sobre su rostro y parte del lomo, destacándolo del entorno sombrío que lo rodea. - Imagen El dolor extraviado: debate con Piedad Bonnett

El dolor extraviado: debate con Piedad Bonnett

Conversación sobre salud mental: desafíos del tratamiento psiquiátrico en Colombia

Una charla necesaria sobre enfermedad mental y familia

El Parque Explora de Medellín fue escenario de un encuentro revelador entre Piedad Bonnet, escritora colombiana, y el doctor Alberto Restrepo, psiquiatra y exdirector del departamento de psiquiatría de la Universidad de Antioquia. La conversación, moderada por la periodista Angélica Cuevas del diario El Espectador, abordó los retos del sistema de salud mental en el país y el papel fundamental de la familia en el proceso terapéutico.

Piedad Bonnet compartió su experiencia personal tras la publicación de su libro "Lo que no tiene nombre" (2013), donde narra la lucha de su hijo Daniel contra la esquizofrenia durante diez años, hasta su decisión de suicidarse en 2011. Desde entonces, la autora ha recibido centenares de cartas de familias que enfrentan situaciones similares.

Diagnóstico tardío: un problema recurrente

Uno de los temas centrales fue la dificultad para obtener un diagnóstico temprano y adecuado. Bonnet explicó que en el caso de Daniel transcurrieron entre año y medio y dos años desde los primeros síntomas hasta recibir un diagnóstico claro. Durante ese periodo, la familia consultó diversos profesionales sin obtener respuestas concretas.

"Duramos en desconcierto y muy mal asesorados", afirmó la escritora, quien destacó que ningún profesional convocó a la familia para orientarlos o proporcionarles información sobre la enfermedad. Esta ausencia de acompañamiento familiar es, según los participantes, una falla común en el sistema de atención psiquiátrica del país.

El rol de la familia en el tratamiento

El doctor Restrepo explicó que la psiquiatría ha evolucionado en su comprensión del papel familiar. Hasta hace algunos años, la práctica clásica excluía a la familia del proceso terapéutico, limitándose exclusivamente a la relación médico-paciente. Esta visión ha cambiado radicalmente.

"Es imposible concebir que los pacientes sean entes completamente desconectados de un medio carente de personas significativas", señaló el psiquiatra. La participación de la familia, con el consentimiento del paciente, se ha convertido en un elemento fundamental para el éxito del tratamiento.

Medicamentos: entre la necesidad y los efectos secundarios

Un segmento emotivo de la charla abordó los efectos secundarios de los medicamentos psiquiátricos. Bonnet leyó un fragmento de su libro donde describe, de manera poética pero cruda, los múltiples efectos adversos que pueden experimentar los pacientes: somnolencia, rigidez, temblores, aumento de peso e incluso impotencia.

El doctor Restrepo contextualizó esta realidad médica: "En psiquiatría no conocemos la causa de ningún padecimiento. Los tratamientos que existen son de tipo sintomático". Explicó que los medicamentos psiquiátricos son altamente impuros, actuando en múltiples sistemas cerebrales, lo que genera tanto efectos terapéuticos como tóxicos.

La escritora aclaró que, pese a describir estos efectos dolorosamente, es partidaria del uso de medicamentos psiquiátricos cuando están bien prescritos y supervisados. Narró cómo Daniel tuvo cuatro años de vida relativamente normal gracias a una medicación cuidadosamente dosificada y acompañada de terapia.

La psiquiatría: una especialidad clínica única

Restrepo enfatizó que la psiquiatría es la única especialidad médica exclusivamente clínica. "No disponemos de un solo auxiliar paraclínico que nos permita complementar la tarea de evaluación diagnóstica", explicó. El diagnóstico se construye mediante la interacción continua con el paciente, sin variables objetivas para corroborar las presunciones iniciales.

Esta particularidad exige del psiquiatra un conocimiento profundo de los medicamentos y un seguimiento cercano del paciente. Sin embargo, el sistema de salud actual, según los participantes, dificulta esta atención personalizada debido a restricciones de tiempo y recursos.

Acceso desigual al tratamiento

Bonnet fue contundente al señalar las barreras económicas: "La psiquiatría está hecha para los ricos o para la gente pudiente, pero jamás para las clases medias ni los pobres". Los honorarios de los psiquiatras privados son prohibitivos para la mayoría de la población, mientras que el sistema público presenta deficiencias graves en cobertura y calidad.

Esta inequidad genera que familias con recursos limitados no reciban el acompañamiento necesario, prolongando el sufrimiento tanto del paciente como de su entorno.

El suicidio: un derecho y un misterio

Uno de los momentos más intensos de la conversación fue la reflexión sobre el suicidio. Bonnet expresó su posición: "El suicidio es un derecho que tenemos todos los seres humanos". Explicó que cuando una persona decide reiteradamente acabar con su vida, esa decisión debe ser respetada desde el amor y la comprensión.

"Lo más tremendo del suicidio, más allá de la pérdida, es el dolor que tuvo que haber padecido el suicida para tomar la decisión", reflexionó la escritora, quien asumió el suicidio de Daniel "con infinito amor y respeto" por un joven que amaba la vida pero veía su futuro oscurecerse.

El doctor Restrepo coincidió en que el suicidio es un fenómeno universal: "Sería excepcional pensar que alguno de nosotros nunca ha entretenido ideas sobre el suicidio propio". Señaló que es una opción disponible en situaciones de extrema desesperanza, aunque reconoció que sobre este tema tenemos "tantas claridades como oscuridades".

El duelo del psiquiatra

Un aspecto poco conocido que surgió en la charla es el dolor que experimentan los psiquiatras cuando pierden pacientes. Bonnet relató cómo un médico lloró en un congreso al recordar a una paciente que se había suicidado años atrás.

Restrepo compartió que tuvo varios pacientes que se suicidaron, experiencias que lo conmovieron profundamente. "El hecho de mi compenetración y expresión abierta de mi sentimiento facilitó el proceso de duelo de las familias", explicó, destacando que la relación médico-paciente en psiquiatría es el elemento terapéutico fundamental.

Detección temprana y desestigmatización

Hacia el final del encuentro, Bonnet hizo un llamado a la sociedad para reconocer que la enfermedad mental está más cerca de lo que pensamos. "El paciente con enfermedad mental no necesariamente está en el manicomio. Es un muchacho que está sentado con nosotros en la clase", advirtió.

La escritora instó a maestros, madres y profesionales a estar alertas ante señales como depresión o cambios de comportamiento en adolescentes. Criticó que muchas instituciones educativas no capacitan adecuadamente a sus profesores para reconocer estos casos.

"Tenemos que hacer campañas recurrentes por la no estigmatización y por la solidaridad", concluyó Bonnet, quien también diferenció entre enfermedades mentales como la esquizofrenia y la psicopatía, términos que la sociedad suele confundir.

La conversación, que forma parte del programa "Ciencia en bicicleta" del Parque Explora, representa un paso valioso hacia la visibilización de un problema de salud pública que afecta a miles de familias colombianas. Como señaló la moderadora Angélica Cuevas, es momento de generar espacios públicos donde estos temas se discutan abiertamente, con información rigurosa y sin discriminación.

El testimonio de Piedad Bonnet y la experiencia clínica del doctor Restrepo ofrecen una mirada integral que combina la vivencia familiar con el conocimiento médico, mostrando tanto las limitaciones actuales del sistema como los caminos posibles hacia una atención más humana y efectiva en salud mental.