Todos los días comemos alimentos preparados con aceite: huevo o carne frita, papas a la francesa..., pero nunca nos preguntamos si nuestra forma de desecharlo es la correcta. Desechar el aceite de forma equivocada puede generar un impacto ambiental importante. En Medellín, algunas empresas han comenzado a ingeniar formas de darle uso al aceite de cocina y transformarlo en biodiesel o jabón. Mientras este sueño se hace realidad, podemos reflexionar sobre la importancia de un buen manejo de los aceites residuales.
¿Qué necesito?
Dos recipientes transparentes con agua hasta la mitad
Tres cucharadas de aceite de cualquier tipo (puede ser usado)
Dos pitillos
¿Cómo lo hago?
Añade las tres cucharadas de aceite a uno de los dos recipientes con agua, y en el otro deja solo el agua.
Introduce un pitillo en cada uno de los vasos.
Sopla por ambos pitillos. ¿Qué pasa con las burbujas que se forman en uno y otro vaso?

¿Qué hay detrás?
¿Cómo desechan en tu casa el aceite de cocina? ¿Lo tiran por el lavaplatos o a una quebrada cercana? En esta actividad podemos ver cómo, al mezclar agua y aceite, se forma una película que no deja salir el aire cuando soplamos por el pitillo, cosa que no sucede cuando el agua está libre de aceite. Cuando el aceite residual llega a las quebradas o se deposita en el suelo, forma una pequeña película que impide el paso del oxígeno, matando a seres vivos acuáticos y terrestres.
La forma correcta de desechar el aceite es almacenarlo en una botella no reciclable (de agua o gaseosa), taparla y depositarla en la basura con los demás residuos no reciclables. De esta forma se evita que el aceite termine en una quebrada o en el suelo.
Otra práctica común es quemar los residuos de aceite, pero esto genera gases contaminantes; al quemar aceite para carros y motos, por ejemplo, se generan residuos tóxicos que van directamente a la atmósfera.
