En el año 2017, 15 instituciones educativas de la ciudad —cerca de dos mil estudiantes— estuvieron construyendo videojuegos, aplicaciones, artefactos electrónicos y videos, para resolver problemas en su comunidad. Ellos llevaban a la práctica sus aprendizajes con Generación N, iniciativa de Ruta N desarrollada por Parque Explora, que formaba, en ese momento, a 47 maestros en el Aprendizaje Basado en Proyectos, o ABP, como una estrategia pedagógica que le permite a niños y jóvenes apropiarse de los saberes escolares y desarrollar habilidades como el trabajo en equipo, el pensamiento crítico y la comunicación.

Las instituciones educativas están ubicadas en nueve comunas de Medellín y un corregimiento de la ciudad.
- Comuna 1: I. E. Antonio Derka (Santo Domingo)
- Comuna 3: I. E. Las Nieves
- Comuna 4: I. E. Campo Valdés
- Comuna 5: I. E. Loyola
- Comuna 7: I. E. Alfonso Upegui, I. E. La Huerta, I. E. Lusitana Paz de Colombia, I. E. Monseñor Gerardo Valencia Cano e Instituto Tecnológico Industrial Pascual Bravo
- Comuna 8: I. E. Félix Henao Botero e I. E. Sol de Oriente
- Comuna 10: I. E. Javiera Londoño
- Comuna 15: I. E. José Acevedo y Gómez
- Comuna 16: I. E. José María Bernal
- Corregimiento de San Sebastián de Palmitas: I.E. Héctor Rogelio Montoya

La propuesta de Generación N es una alternativa para adaptar el modelo educativo actual, ideado hace 100 años en una sociedad industrial que privilegiaba la repetición, a las cambiantes dinámicas del mundo actual, interconectado y con un modelo económico globalizado. Una iniciativa para pensar sobre la práctica docente y para resignificar la escuela como un lugar de reflexión y debate, conectando los saberes con la realidad.
El Aprendizaje Basado en Proyectos rompe con la dinámica de pregunta-respuesta del sistema escolar, y plantea un modelo de construcción de conocimiento activo y de investigación constante por parte del estudiante, a partir de la integración de asignaturas académicas y del acompañamiento docente, para construir colectivamente proyectos que propongan soluciones a problemas que identifican en su entorno. Esta forma de trabajo permite el intercambio de ideas, el desarrollo del pensamiento crítico, la apertura para trabajar con otros, el reconocimiento del error como parte del proceso de aprendizaje y la capacidad de aplicar los conocimientos escolares a otros contextos: competencias necesarias para desenvolverse en la sociedad del siglo XXI.

Desde julio de ese año, los docentes, quienes postularon sus propuestas para participar en Generación N a través de una convocatoria abierta, desarrollaron proyectos en las aulas a partir de la metodología ABP: pregunta orientadora, indagación continua, voz y voto de los estudiantes, crítica y revisión, reflexión, elaboración de un producto y exhibición final.
Sandra Posada, docente de Ciencias Naturales del grado quinto de la Institución Educativa Sol de Oriente, reconoce la necesidad de un cambio en la forma de acercar los niños al conocimiento: “Ellos vienen muy inquietos, y la forma tradicional de estudiar —copiar y resolver una pregunta— no da mucho resultado. Pero cuando trabajan en equipo, se les pone un reto, identifican el problema y saben que lo van a solucionar se sienten muy motivados”.

Esta motivación, que surgió de la preocupación de los estudiantes por la calidad del aire en Medellín cuando no podían hacer deporte en lugares abiertos, desencadenó en ellos un proceso de aprendizaje activo que permitió la aplicación de conocimientos sobre electrónica, equivalencias matemáticas y conservación de medio ambiente, entre otros conceptos académicos, en la construcción de paneles solares como una solución para reducir la contaminación mediante el uso de energías limpias. Tomar decisiones, intercambiar ideas, analizar el contexto y trabajar colaborativamente fueron los métodos que usaron los estudiantes en el desarrollo del proyecto, competencias que fortalecen su autonomía y les dan las herramientas para afrontar el mundo profesional.

Los estudiantes y maestros que hacen parte de Generación N socializaron los proyectos y las propuestas para solucionar los problemas que identificaron en su entorno en las instituciones educativas y en la Feria Central CT+i que tuvo lugar en el Parque Explora en octubre de ese año, espacios que les permiten a los estudiantes llevar los conocimientos más allá del aula de clase, presentarlos a un público más amplio que el escolar y reconocer la pertinencia de estas iniciativas.
En esencia, el sistema educativo debe poner al estudiante en el centro de sus dinámicas. El reto está en impulsarlos a pensar diferente, aplicar lo que saben y proponer nuevas ideas para el mundo de hoy, que ya no privilegia la acumulación del conocimiento sino la capacidad de gestionarlo.
