Hoy, cuando “innovar” es un verbo que se repite en todos los discursos, volvemos la mirada al pasado para repasar las biografías de aquellos que nos subrayaron con su vida que “innovar” tiene que ver menos con máquinas y con artificios y más con buenas ideas.
Series Explora presenta: doce biografías, doce ingenieros: 249 años de innovaciones que ya fueron.
1. Francisco José de Caldas
Es considerado el primer científico colombiano. Nació en Popayán en 1768. Su gran aporte fue la hipsometría, o el método de medición de las alturas con termómetro. Con Alejandro von Humboldt y con Amado Bonpland viajó en exploraciones científicas a Ecuador. Trabajó para José Celestino Mutis en la Expedición Botánica, y sus aportes en el estudio de la quina fueron inaugurales. Dirigió una de las primeras publicaciones científicas del país —El Semanario— y fue designado para orientar el primer observatorio astronómico de América, fundado en Bogotá. Estableció planos de regiones del país con información detallada acerca de terrenos, riquezas, flora y fauna, pisos térmicos, posibilidades comerciales, entre otros. Fue profesor de Matemáticas y Geometría. Vivió en Antioquia en 1813, y allí fue nombrado "Ingeniero general ciudadano", encargado del primer cuerpo de ingenieros militares del departamento. Dictó clases de matemáticas, fortificación, artillería, arquitectura hidráulica, geografía militar, principios de táctica y arquitectura civil. En Rionegro y en Medellín, muy cerca del Parque Explora, en inmediaciones de la quebrada Los Molinos, fabricó pólvora y fusiles. Dirigió la construcción de cinco fortines para defender el departamento de los españoles durante la guerra de independencia. Caldas acuñó monedas y mejoró considerablemente molinos para la amonedación. Se lo tomó prisionero en Bogotá por apoyar la independencia de Colombia y fue fusilado en 1816.

2. Lino de Pombo
Cartagenero, hijo de don Manuel Pombo, nació el 7 de enero de 1797. Estudió Filosofía y Letras en el Colegio de Nuestra Señora del Rosario, donde fue su profesor Francisco José de Caldas. Con el maestro aprendió de fortificación y de artillería, y a los trece años entró al servicio militar como cadete en el regimiento auxiliar. Por solicitud propia fue enviado a defender a Cartagena durante el sitio de 1815. Aunque fusilaron a muchos de sus compañeros, se le perdonó la vida por contar con apenas diecinueve años, pero fue obligado a servir en el ejército español durante ocho años. Cuando vivía en España colaboró en la protesta levantada por Rafael Riego en contra del Rey Fernando VII. Allí compuso el “Himno de riego”. Luego don Lino huyó a Inglaterra, donde ocupó el cargo de secretario de legación de Colombia en Londres, según orden del general Santander. Regresó a Colombia en 1825. Ingresó al ejército nacional con el grado de capitán. Se retiró del mismo en 1829. En 1833 fue nombrado por Santander como secretario de estado en el ramo de “Lo interior y relaciones exteriores”, durante parte de la administración de Márquez y la administración completa de Mallarino. Fue diplomático en Venezuela. Prestó servicios al país en las cámaras y como particular. Era hábil matemático y escribió un curso completo sobre esta materia, del cual no se publicó sino la parte referente a “Lecciones de aritmética y álgebra”. Fue traductor de obras como Historia de Grecia y Roma de Goldsmith y Tratado de artillería de Le Blond. Redactó en los periódicos El Argos y El Constitucional en Popayán, y colaboró en El Observador, El Día y La Siesta. Otra obra de gran importancia para la historia de nuestra ciencia nacional, además de su texto sobre aritmética y álgebra y la traducción del texto sobre artillería, es una biografía de Francisco José de Caldas. Murió el 20 de noviembre de 1862.

3. Julio Garavito
Este matemático insigne de Colombia nació en Bogotá en 1865. Estudió Matemáticas en la obra del francés Blaise Pascal y fue conocedor de la obra matemática de Lagrange y de Isaac Newton. Sus mayores aportes fueron en Matemáticas y en Geometría. Es autor de muchos textos, entre ellos Notas sobre óptica matemática (1913). Existen decenas de trabajos de Geometría y Matemáticas de su autoría. Fue gran colaborador de los Anales de Ingeniería. Fue docente de análisis matemático, mecánica racional, astronomía y geodesia en la Facultad de Matemáticas e Ingeniería de Colombia. Prestó importantes servicios a las ciencias en el país —tanto las de orden cuantitativo como las de orden social y económico—. Perfeccionó la fórmula de la presión barométrica. Determinó la manera de establecer la latitud de un lugar mediante el teodolito. Una de sus primeras publicaciones fue el folleto Latitud del observatorio de Bogotá. Fue ensayador de la casa de la moneda y tuvo incidencia en grandes propuestas económicas para la nación. Consideraba que el uso del vapor fue el verdadero origen de la Revolución Francesa. Fue el primero en utilizar el telégrafo para hallar diferencias de longitud entre dos lugares, determinó el clima de Bogotá y explicó sus anomalías, estableció el empleo de la hora oficial, y organizó el servicio meteorológico del país. Colaboró en la elaboración de una carta geográfica de la nación con sus procedimientos geodésicos. Escribió tratados de balística, principios de la dinámica de fluidos (en 1894), un tratado sobre el anemómetro de casquetes hemisféricos, el manómetro de aire comprimido y los reguladores de tiempo (péndulos y relojes, entre otros). Murió en 1920.

4. Juan de la Cruz Posada
Nació en Medellín en 1869. Se educó en la escuela primaria del Poblado de la Villa, en el colegio de don Lino Acevedo de Marinilla y en el Seminario Conciliar de Medellín, y en la Universidad de Antioquia y en la Escuela de Minas. Se especializó en Ingeniería de Minas en la Universidad de California. Fue ingeniero consultor desde 1894 hasta 1901, y dirigió las Minas del Zancudo. Entre 1901 y 1912 trabajó en diversas empresas mineras e industriales, entre ellas la Fábrica de Tejidos Bello y la Cervecería Antioqueña. Fue interventor del Ferrocarril de Amagá y del Ferrocarril de Antioquia. Durante cinco años fue superintendente general del Ferrocarril de Antioquia (hasta 1918). Fue gerente de la empresa de energía de Medellín y colaboró en la construcción de los servicios públicos de la capital antioqueña. Hasta 1927 fue gerente de la Compañía Nacional de Tabaco. Fue profesor durante tres lustros de la Escuela Nacional de Minas. Al final de la segunda década del siglo XX consiguió un empréstito importante para el desarrollo de la ciudad. Participó activamente en política como representante a la cámara y como diputado de la Asamblea de Antioquia. Fue miembro de la Sociedad Colombiana de Ingenieros y, desde 1904, miembro del American Institute of Mining and Metallurgical Engineers de Nueva York. Es autor de un tratado de petrografía y de numerosos libros, entre los cuales se incluye un tratado de antropología. Murió en 1961.

5. Fabriciano Botero
Nació en El Retiro, Antioquia, donde estudió en el Instituto Caldas. Se formó en Matemáticas e Historia Natural en la Universidad de Antioquia durante tres años, hasta que la guerra de 1876 suspendió sus planes. Estudió Ingeniería y Táctica Militar Americana en la Escuela Militar. Rafael Núñez lo premió y él pidió cambiar el premio por la posibilidad de estudiar en Estados Unidos. En 1881 se matriculó en Ingeniería en el Instituto Politécnico Rannslear en Troy. Allí sobresalió como alumno. Se graduó en 1885. Estuvo dos años en Estados Unidos, practicando y aplicando sus conocimientos. Regresó a Antioquia en 1887. Fue nombrado director de trabajos de la Carretera al Norte, y enseñó Trigonometría en la Universidad de Antioquia y en la Escuela de Minas. Fue administrador del Ferrocarril de Antioquia, y escribió un texto fundamental para la construcción del mismo. Durante los últimos diecisiete años de su vida vivió en El Retiro, donde falleció.

6. José María Escovar
Nieto del maestro José Ignacio Escobar, nació el 5 de noviembre de 1852. José María Fernández Aranda fue su primer maestro, en un establecimiento modesto. Estudió en el Colegio del Estado y en la Escuela de Artes y Oficios. Fue uno de los alumnos más sobresalientes del ingeniero Eugenio Lutz. Desde entonces destacó por sus conocimientos científicos físico-matemáticos. En su juventud hizo parte de una cofradía a lo Boy Scouts llamada “Los Escopetos”. Fue director del laboratorio de fundición y ensayos fundado por Vicente y Pastor Restrepo. Fue docente de geometría, álgebra e inglés en la Escuela Nacional de Minas de las tres primeras generaciones de graduados de dicha institución y en las primeras décadas del siglo XX. Fue rector de la Escuela Nacional de Minas en dos ocasiones: 1889-1893 y 1930-1931. Hombre proclive a moralizar y dar un orden religioso a todas sus actividades, dirigió el semanario católico La Familia Cristiana. Fue presidente de la Sociedad San Vicente de Paúl y administrador de la Caja de Ahorros. En 1894 fue nombrado Secretario de Hacienda. Fue miembro y presidente de la Asamblea Departamental, y rector de la Universidad de Antioquia. Falleció en 1931.

7. Jorge Rodríguez
Este gran maestro de la estadística nació en Medellín en 1875. Se graduó de ingeniero civil en 1897. Se formó en Bogotá con Julio Garavito. Fue docente de Matemáticas en la Escuela de Minas e integrante de su Consejo Directivo. Fue director de la revista Dyna de la Escuela de Minas junto con Jorge Gartner de la Cuesta en los años treinta y cuarenta. Fue secretario de hacienda del gobierno departamental. Fue vicepresidente del Consejo Municipal e hizo mucho por las obras públicas del departamento. Por ejemplo, elaboró los planos del edificio para la feria municipal y ganó un concurso público para que estos fueran la base para su construcción. Fue gerente del Ferrocarril de Amagá. Creó, junto con Alejandro López, la Escuela de Estadística Oficial de Antioquia, de renombre nacional. Fue docente de la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia. Es autor de varios libros importantes, como Maizópolis, y de varios tratados de estadística que se usaron durante décadas.

8. Tulio Ospina Vásquez
Nació en Medellín en 1855. Estudió Ingeniería en Berkeley, California, y en Europa. Dirigió la cátedra de Geología de la Escuela de Minas durante décadas, a pesar de las dificultades para establecerla en sus inicios. Desde finales del siglo XIX fue su costumbre llevar a los alumnos a investigar a Puerto Berrío, y con él se creó la tradición de las salidas de campo para estudiar Geología en las regiones propias y contrastar saberes con los manuales. En sus exploraciones recorrió los ríos Nechí, Magdalena y Cauca. Dejó una importante reseña geológica de Antioquia. Más allá de sus intereses políticos —era conservador—, se dedicó a la ciencia por completo, y donó a la Escuela de Minas su valiosa colección de mineralogía y su biblioteca personal sin exigir nada a cambio. Fue rector de la Escuela Nacional de Minas en 1888 y en la segunda década del siglo XX. También fue rector de la Universidad de Antioquia. Aunque fue su hermano Pedro Nel Ospina quien fundó la Escuela, él fue su verdadero impulsor. Fue uno de los fundadores de Tejidos Bello y promotor del Vapor Magdalena que recorrió los ríos del país. Escribió sobre volcanes y sobre la quina. Fue miembro de la Academia de Historia, en la cual colaboró con trabajos como el texto sobre el oidor Mon y Velarde. Tuvo tiempo para escribir cuentos y realizar un estudio de las lenguas indígenas colombianas, sobre las cuales estaba escribiendo un compendio al momento de morir. También escribió un estudio acerca de la agricultura y otro sobre actividades comerciales. Falleció en 1921 en Panamá.

9. José María Villa
Calificado como gloria de las matemáticas nacionales y gran ingeniero. Nació en 1850 en Sopetrán, Antioquia. Era hijo de Sinforiano Villa Vergara y Antonia Villa Leal. En 1865 ingresó al Colegio del Estado, donde, bajo la dirección de Eugenio Lutz, fue estudiante distinguido por su talento para las matemáticas. Más adelante entró en la Escuela de Artes y Oficios. Fue enviado a estudiar al Instituto Stevens de New Jersey en Estados Unidos con la primera beca concedida por el departamento de Antioquia. Allí fue reconocido como matemático precoz. Desde entonces corrigió y corroboró teorías matemáticas importantes. Estudió cómo hacer puentes colgantes durante la construcción del puente de Brooklyn en Nueva York y, de vuelta a Colombia, dirigió en Antioquia la construcción de varios puentes colgantes como Pescadero (vía entre Yarumal e Ituango), La Iglesia (vía entre Fredonia y Jericó), La Pintada (vía entre Santa Bárbara y Valparaíso), el Puente de Occidente (vía entre Sopetrán y Santa Fe de Antioquia) y, por fuera del departamento, el de Honda. El Puente de Occidente era considerado, en 1912, como “el séptimo puente del mundo”. Se destacaba por ser un hombre sencillo y generoso, al punto de donar las ganancias por su labor como ingeniero. Fue docente de la Escuela Nacional de Minas en Medellín, y publicó en revistas sobre diversos asuntos matemáticos. Se lo compara con Julio Garavito en importancia para la historia de la ciencia matemática en Colombia. Murió en Medellín en 1913.

10. Efe Gómez
Escritor e ingeniero de química y minas, creó el sistema de cianuración para las minas. Nació en 1867 en Fredonia, Antioquia. Rehusó recibir el diploma de ingeniero de química y minas por razones políticas. Tuvo profesores notables, como Manuel Uribe Ángel, Camilo Botero Guerra, Fabriciano Botero, José María Escovar, Tulio Ospina y el belga Hyacinthe Antoine, quien lo designó como su reemplazo al irse a Europa. Después de graduarse, hizo trabajos de Topografía, y con José María Escovar niveló los terrenos para la planta eléctrica de la ciudad de Medellín, inaugurada en 1898. Trabajó para la Western Andes Mining Company en Marmato hasta el inicio de la Guerra de los Mil Días. Fundó, junto con Mariano Ospina Vásquez y Gabriel Latorre, la revista El Montañés, publicación dedicada tanto a las ciencias como a las artes. Cateó minas por los departamentos del Chocó, Risaralda, Santander, Caldas y Tolima. En 1907 trabajó en las Minas del Zancudo en Sitioviejo, y creó el sistema de cianuración que hizo resurgir la empresa. En la segunda década del siglo XX trabajó en extracción de sales en Heliconia (en ese entonces Guaca). Fue auditor del Ferrocarril de Antioquia entre 1923 y 1930. Regresó a las Minas del Zancudo en la década del treinta. En sus últimos días trabajó en la Siderúrgica de Antioquia (luego Simesa). Metalurgista notable, fue docente de la Escuela de Minas cuando era estudiante y luego en distintos períodos de su vida. Es uno de los autores literarios más importantes del país, sobre todo por sus cuentos, entre los cuales se cuentan Almas rudas, Retorno y Guayabo negro. Falleció en Medellín en 1938.

11. Carlos de la Cuesta
Nació en Riosucio, en el actual departamento de Caldas, en 1865. Ingeniero notable del Ferrocarril de Antioquia e ingeniero de minas. Estudió Matemáticas, Minas y Metalurgia en la Escuela Nacional de Minas. Concluyó todos los estudios de ingeniería de minas, pero la guerra de 1885 impidió que recibiera su diploma. Fue director de las minas y las fundiciones de metales y minerales de oro y plata en las Minas del Zancudo en Sitioviejo entre 1887 y 1898, y luego ingeniero consultor hasta 1909. En ellas encontró un yacimiento de oro profundo, famoso porque produjo más de un millón de pesos en aquella época. Durante su administración, las Minas del Zancudo produjeron más de siete millones de pesos en metal, oro y plata. En 1904 ayudó a salir de la crisis el Ferrocarril de Antioquia. Desde 1915 trabajó por la unión de los ferrocarriles de Antioquia y del Pacífico, y formuló para la Asamblea de 1916 la ordenanza acerca del estudio ferroviario de San Francisco de Arma. Publicó folletos y artículos sobre química agrícola, reforma monetaria ("Dinámica monetaria"), apuntes económicos y el código de minas. Participó en política. Fue secretario de hacienda de Antioquia (de 1904 a 1905) y vicepresidente del Congreso en 1924. Murió en la década del cuarenta.

12. Carlos Cock
Nació en 1871 en Medellín, Antioquia. Ingeniero de minas, destacado docente de la Escuela Nacional de Minas, ingeniero del Ferrocarril de Antioquia y explotador de sales. Hijo del Dr. Zacarías Cock y doña María Josefa Parra de Cock. Participó en la guerra civil de 1885 del lado del general Marceliano Vélez. Entró a la Universidad de Antioquia en 1886 y en 1888 pasó a la recién fundada Escuela Nacional de Minas. En 1893 recibió el diploma de ingeniero de minas de esta institución, de la que había sido subdirector desde 1892. Su tesis fue acerca de la formación geológica de las Minas del Zancudo, donde trabajó como agrimensor en el levantamiento del plano general. Fue ingeniero de caminos del departamento de Antioquia, subdirector de instrucción pública y profesor de varias asignaturas en la Escuela Nacional de Minas y en la Universidad de Antioquia. Fue administrador y gerente del Ferrocarril de Antioquia y director de la Escuela de Artes y Oficios. En la segunda década del siglo se dedicó a un negocio de transportes en La Quiebra. También se encargó de la construcción de 23 kilómetros del Ferrocarril de Puerto Wilches. Es el creador de un aparato para medir la concentración de aguasales patentado como “Graduador Cock” y usado en la explotación de salinas —a lo cual se dedicó durante un tiempo—. Fue gerente de la Fábrica de Gaseosas Posada Tobón. Participó en política. Fue gobernador de Antioquia en 1913 y después senador de la República. Murió en Medellín en 1947.

