Te invitamos a explorar los universos creativos de la artista colombiana ross y de Doppelgänger, proyecto del artista colombiano Jorge Cano, quienes nos acompañarán en la sexta edición de Órbitas sonoras 2026.
El concierto será el miércoles 26 de agosto, a las 7:00 p.m., en el domo del Planetario de Medellín.
Consigue aquí tu boleta para Órbitas sonoras.
Conversamos con lxs artistas sobre sus procesos creativos, inspiraciones y aportes a la escena de experimentación sonora y audiovisual latinoamericana.
Rossana Uribe: “Me inspiro en la belleza y el dolor por igual”
Oyente, productora y selectora de Medellín. su exploración sonora deriva entre paisaje sonoro, ambient y electrónica experimental, buscando generar espacios intermedios y sublimes, en la liminalidad de lo denso y lo sutil, de la dulzura y el dolor.
Desde el 2020 está al frente de la casa de escucha y sello de música contemplativa con base en la montaña de Santa Elena, éter.
En febrero del 2026 publicó su segundo trabajo canciones del fin, bajo el techo del sello bogotano Tesorito. Un EP compuesto por cinco cortes que se desdoblan como pequeñas canciones de cuna para el último sueño de la Tierra.
También ha publicado en sellos locales como Artificio, From a Lost Place, Pildoras Tapes y en el propio éter, en el que publicó su primer trabajo largo, yubartas. su música y selecciones han sonado en festivales, clubes, radios y espacios de escucha como dublab BCN, La Siembra, Tsonami Arte Sonoro (CL), Parque Explora, COAXIAL (LA), Bamba, Radio Relativa (ES), Videoclub, Internet Public Radio, Paradisco Bar de Escucha, 50|50, Silencio y +ruido [radio].
¿Cuál es el proceso habitual que sigues para hacer tu música?
“Suelo grabar mi entorno y otros lugares que habito, y muchas veces estos registros son la base de mis canciones. Usualmente todo inicia con algún paisaje y una melodía en loop. De ahí, pocas veces se convierte en algo más…cuando sucede, aparecen más capas melódicas, más capas de textura y grabaciones procesadas y un sub por ahí. A veces me pregunto realmente cuánto control tengo sobre la música que sale de mí…por eso quizás no tengo tantas claridades sobre mi proceso”.
¿En qué te inspiras para crear?
“En la belleza y el dolor por igual. El viento, la guerra, la lluvia y el ruido, currucutús, bichos y bombas, naturaleza y muerte, conviven en mi música”.
¿Cuál es tu aparato favorito para hacer música experimental o electrónica?
“El compu”.
¿Qué software utilizas para tus creaciones?
“Ableton Live”
¿Qué opinas de la escena de experimentación sonora y audiovisual en Colombia?
“Creo que hay varias movidas de experimentación en el país, no hay una sola “escena” que englobe o reúna todo; además cada territorio, cada ciudad, tiene sus propias dinámicas sociales y creativas. Sobre la movida local puedo decir que hay un hambre insaciable por crear, una vasta riqueza estética en potencia y unos intentos por crear “comunidad” que no han logrado consolidarse o sostenerse”.
¿Cuál ha sido su aporte a la escena de la música electrónica?
“Detenerme a escuchar atentamente, sobretodo. Imaginar y sostener espacios para la escucha, la experimentación y las músicas liminales”.
Jorge Cano: “Me gusta pensar que el proceso creativo es como un caballo salvaje al que hay que dejarlo correr”.
Su práctica está influenciada por la complejidad de la separación entre la humanidad y el entorno natural. La textura, el color o la luz, son algunos de los elementos que componen sus piezas, las cuales exploran diferentes capas de la percepción estética del mundo natural y también afrontan el collage y el montaje frente a lo artificial, lo analógico y lo digital. En su trabajo plantea preguntas sobre cómo contemplamos las ideas de la naturaleza, invitando a cuestionar y absorber visiones alternativas.
Los diversos procesos que componen sus piezas se conforman principalmente de material propio utilizando captura de imagen filtrada con diferentes superficies, cristales, texturas o luz. También aborda la producción digital, animación, live cinema o la investigación con material de archivo reeditado utilizando herramientas digitales para lograr resultados frescos y, sobre todo, identidad propia.
¿Cuál es el proceso habitual que sigues para hacer tus creaciones audiovisuales?
“En realidad, mi proceso no suele ser muy premeditado. Muchas veces, por no decir casi siempre, me dejo llevar por algo que vi o sentí en el momento: una película, un referente visual, un color o incluso algo que encontré en la calle y que hizo click en mí. No sé si podría llamarlo un proceso o, más bien, ese estado creativo del que muchos hablan, pero es un espacio al que procuro no imponer demasiadas reglas ni expectativas. Me gusta pensar que el proceso creativo es como un caballo salvaje al que hay que dejarlo correr”.
¿En qué te inspiras para tus creaciones?
“En cualquier cosa, realmente. Últimamente me siento muy conectado con los universos visuales que habitan en cosas tan simples como las piedras o las texturas de las plantas. Creo que el mundo físico que nos rodea es la mayor fuente de inspiración: la forma en que la luz de cierta hora del día cae sobre una superficie, o cómo el viento de las cinco de la tarde mueve las hojas de una planta. No sé, siento que la inspiración también depende de qué tan íntimo sea el momento que estoy viviendo y de cómo ese sentir termina guiando mis decisiones creativas”.
¿Cuál es tu aparato favorito para hacer tu trabajo?
“Creo que la cámara y el computador”.
¿Qué software utilizas para tus experimentaciones?
“Gran parte de mi proceso parte del material que capturo con mi cámara. Después lo llevo a programas como Premiere y After Effects, donde me doy el tiempo de intervenir, deformar y corromper la imagen hasta encontrar algo que me guste. También creo que el infinito universo de información que existe en internet es una herramienta que debemos aprender a usar a nuestro favor.
No soy alguien que genere visuales a partir de código o que trabaje con softwares muy complejos. Nunca desarrollé ese tipo de procesos y, sinceramente, creo que está bien. Al final, cada herramienta, al igual que quien la utiliza, tiene una personalidad propia y termina conectando más con unas personas que con otras”.
¿Qué opinas de la escena de experimentación sonora y audiovisual en Colombia?
“En general, me parece una escena con muchísimo talento, a pesar de la precariedad con la que convivimos constantemente. Creo que, en parte, esa misma realidad nos ha obligado a ser más resolutivos y a encontrar formas de crear incluso cuando los recursos son limitados. Muchas veces continuamos desarrollando un proyecto simplemente por la necesidad imperiosa de hacerlo.
Inevitablemente vivimos en un país donde la cultura no recibe el apoyo que merece. Sin embargo, espacios como este demuestran que la escena sigue viva y que todavía hay personas dispuestas a apostar por ella. Eso, para mí, sigue siendo una razón para tener esperanza”.
¿Cuál ha sido su aporte a la escena nacional de experimentación visual?
“No lo sé, es una pregunta un poco extraña porque cualquier respuesta puede sonar algo egocéntrica jajajajaja. Pero, si tuviera que decirlo, creo que mi aporte ha venido de haber crecido dentro del circuito electrónico local y nacional. Ese recorrido me permitió crear propuestas visuales para espacios muy underground, entendiendo la fiesta como un lugar de experimentación.
Siempre me interesó convertir esos espacios efímeros en una obra, donde la música y la imagen dialogaran hasta el punto de transformar una experiencia de fiesta en un performance en sí mismo. Más que proyectar visuales, mi intención siempre ha sido construir una atmósfera que conecte con quienes la habitan”.
