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La supervivencia se gana por una nariz

Chata o respingada, diminuta o enorme, la nariz puede servir para más que respirar.

Las NARICES, o narinas, como se llaman en algunas especies, adquirieron diversas funciones durante millones de años de evolución.

Chata o respingada, diminuta o enorme, cada nariz tiene una importante labor, que en varios casos va más allá del OLFATO y la respiración.

En los humanos este órgano calienta y humedece el AIRE que respiramos, evita que muchas suciedades ingresen a los pulmones y ayuda a detectar sabores.

Las MUSARAÑAS ELEFANTES, parientes de los elefantes y manatís, usan su larga e inquieta nariz para localizar insectos y gusanos, además de sustancias olorosas para marcar su territorio.

Los GORGOJOS de las BELLOTAS, una de las más de 62 mil especies de estos insectos, son la familia más numerosa del reino animal. Usan su “nariz” para cavar, en semillas, huecos donde ponen sus huevitos.

Los KOALAS dependen de su enorme nariz para detectar las hojas de eucalipto menos venenosas. En esta especie, las crías nacen ciegas y olfatean la leche materna para encontrar el MARSUPIO, la bolsita donde su mamá los cuida.

Los machos de los LAGARTOS PINOCHO tienen un apéndice nasal carnoso tan largo como una quinta parte de su cuerpo. Al parecer, lo usan para CORTEJAR a las hembras y ejercer dominio sobre otros machos.

En las MACHACAS, lo que parece una nariz es una prolongación de la cabeza con la que se CAMUFLAN imitando cortezas y ramas. Estos insectos, como otros, olfatean el entorno con sus antenas y respiran a través de conductos en su cuerpo.

Con su nariz roja, hocico azul y barba dorada, los MANDRILES machos seducen a las hembras. Entre más brillantes sean sus colores, más atractivos son para ellas.

Como si fuera un esnórquel, las TORTUGAS MATA MATA usan su nariz respingada para tomar aire de la superficie en las largas temporadas que pasan bajo el agua.

En los MONOS NARIGUDOS machos, las narices son resonadores que potencian los sonidos a la hora de gritar y llamar la atención de las hembras. El tamaño de este órgano indica la corpulencia de los simios.

La EVOLUCIÓN de las especies hace las rinoplastias más extravagantes. La carrera por la supervivencia se puede ganar por una de ellas.