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Ilustración horizontal. En el centro de la imagen entre un follaje tupido de hojas y flores, un sapo de medio lado y en colores naranjas y rojos. Tiene el ojo color gris con una pupila negra y ovalada, y manchas cafés que se extienden a lo largo de su cuerpo. - Imagen Maravillosos perseguidos

Maravillosos perseguidos

Malezas:

Un homenaje a los jardines que nadie sembró, a la vida sin domesticar de esos tapetes de flores diminutas en los que hacen fiesta las abejas, una reivindicación de las maravillosas perseguidas que se derraman en espigas o racimitos o que bordan de hojas cualquier rincón resistiendo todos los ataques con la belleza inobjetable de los sobrevivientes. Las llamadas malas hierbas son desconocidas con atributos, que también han sido protagonistas en la música, el cine o la literatura. 


Gallinazos:

Su pasado de reptiles con dientes añade fasto a su belleza de dioses negros, de buitres fieles y muy higiénicos. La evolución los premió con formas sofisticadas para mantenerse limpios en medio de la carroña.Ya quisieran los humanos su fortaleza para resistir todos los males. Y, en tiempos de contagio, para evitar las infecciones propias y las de otros.

Estos limpiadores son los primeros salubristas de la naturaleza. Sorprenden por todo. Por sus patas, por sus plumas y por su pico cirujano. Por los vuelos altos con los que nos huyen, por la forma en la que cortejan columnas de aire caliente para sostenerse y planear, por sus hábitos, por sus nidos de uno o dos huevos, por sus crías prodigiosas que cuidan por turnos y con parejas que eligieron para toda la vida.

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Chapolas negras:

Ser atraídas por la luz es parte de su infortunio. Perseguidas por oscuras, nocturnas y aterciopeladas hasta el punto de intimidar. No son bellas de manera corriente. Algunas tienen ojos dibujados en las alas, están dotadas de atributos inclasificables y es claro que nos miran. Y nos miran en mosaico.

Las chapolas negras son prodigios voladores que han resistido todas las persecuciones. Pero son fuertes, saben camuflarse y huir. Estas migrantes hacen grandes jornadas de vuelo. Algunas alcanzan hasta 50 km por hora y recorren más de 200 km en una noche, guiadas por la luz de las farolas o por el brillo de las estrellas y la Luna.

Disfruta del esplendor de las polillas y derrota el prejuicio violento frente a las chapolas negras. Aventúrate a hacer un sobrevuelo con estas mensajeras químicas, más de 30 mil en Colombia, que se comunican sin que lo notemos con un lenguaje de olores, vibraciones, sonidos o señales de color.

[También te puede interesar nuestra colección Maravillosos perseguidos disponible en la Tienda Explora]


Serpientes:

En los pliegues de la tierra se viven historias de terror. Las serpientes son presas elegidas por los humanos que las cazan para satisfacer su crueldad comercial o su ocio obsceno. Las atrapan, las decapitan, las clavan de troncos y las llenan de agua para quitarles la piel… el dolor de los animales no tiene término.

Solo el 18 por ciento de las serpientes en nuestro territorio son venenosas y solo 5 representan eventualmente un riesgo. Las serpientes atacan a los humanos en defensa propia o accidentalmente.

Conozcamos más de ellas para ayudar a protegerlas. Para rebasar el prejuicio con información y la violencia en posibilidad de vida.

Explora con nosotros, episodios de la historia natural y cultural, ahora descastada, de las serpientes. Tienen un camino evolutivo apasionante, de más de 100 millones de años. Y han representado casi siempre la superioridad del origen. Incluso hay quienes dicen que somos posibles gracias a una serpiente que nos sueña.

Se les ha atribuido ser las artífices del orden natural y del eterno retorno: todo principio tiene el fin y el fin regresa al principio. El uróboros que en griego simboliza el ciclo sin fin.

Los atributos de la medicina son representados por una serpiente enrollada en un bastón o vara. Y en nuestro universo indígena es sagrada. Por ejemplo, para los Nukak Maku, último pueblo nómada colombiano que habita entre las selvas del Guaviare, la primera gente vino al mundo en una canoa culebra que dejo sus huevos en los rápidos de los ríos.


Sapos:

Latidos que te miran, corazones diminutos en el suelo, sapitos húmedos hasta el punto de creerse que sus huevos han sido empollados en las nubes.

Sapos para insultar a los lambones o para adorar al agua y al sol, sapos que llueven en las ficciones, sapos reales, bellos y en colapso, sapos que llegaron millones de años antes que los humanos y que poblaron por primera vez, en cuatro patas, la vida vertebrada sobre la tierra hace 365 millones de años.

Sapos indígenas, musicales, literarios: “[…] El sapo irradia una dignidad sacerdotal con su magnífica voz de bajo, la pálida papada y los ojos anchos, en su templo de algas. Nada inclina a la piedad y el éxtasis como un coro de sapos ortodoxos una noche de lluvias”, escribió Eduardo Escobar.

Los sapos desaparecen de manera alarmante. Conoce más en Explora. Los anfibios son fascinantes y entre ellos los sapos y las ranas son los más abundantes en el planeta y los de mayor diversidad morfológica, fisiológica y ecológica.

A ellos les debemos no solo ecosistemas sanos, sino medicamentos como analgésicos, antibióticos, antivirales y antihipertensivos. 

Si te interesa la ciencia visita el Parque Explora y el Planetario. Consulta la posibilidad de asistir gratuitamente o de comprar tus boletas. Conoce más del esplendor de la vida diversa y vive un ocio liberador y edificante.