Bolívar ordenó que el corazón de 22 años del joven Manuel Atanasio Girardot fuera llevado con honores para que reposara en la catedral de Caracas, Venezuela. Atanasio había nacido en San Jerónimo, Antioquia, el 2 de mayo de 1791, en el hogar del comerciante francés Luis Girardot y María Josefa Díaz de Hoyos. Graduado en letras, este rebelde aventajado moriría el 30 de septiembre de 1830 en batalla contra los Realistas, en el cerro de Bárbula, Naguanagua, actual estado de Carabobo, cuando trataba de fijar la bandera nacional en la altura conquistada durante la Batalla de Bárbula. Fue comandante de la Campaña Admirable, acción militar en la guerra de independencia de Venezuela, que consiguió la liberación de Caracas, Barinas, Mérida y Trujillo, al occidente del país.
Esta batalla se refiere en el himno de Colombia, escrito por el expresidente Rafael Núñez y musicalizado por el italiano Oreste Síndice para su primera presentación pública el 11 de noviembre de 1887, a las 9 de la noche, en el Teatro Variedades en Bogotá, en la Escuela Pública de Santa Clara, en el solar de la iglesia contigua al convento y al Observatorio Astronómico que, por cierto, fue el primero de América (1803), construido por iniciativa de José Celestino Mutis y orientado por Francisco José de Caldas.

La muerte de Girardot en Bárbula. Óleo de Cristóbal Rojas
Así aparece la batalla en el himno:
Del Orinoco el cauce
se colma de despojos;
de sangre y llanto un río
se mira allí correr.
En Bárbula no saben
las almas ni los ojos,
si admiración o espanto
sentir o padecer.
Banda sonora libertadora
Pero además del himno, emparentadas con las batallas y la Independencia aparecían contradanzas como La Vencedora, La Libertadora o bambucos como La Guaneña. Explora y su sala En Escena, historias tras las historias, patrocinada por Une, invita a repasar con música esta época fundamental de nuestra historia, que hoy se recuerda por el robo y recuperación de la escultura en bronce de Girardot, obra del maestro Francisco Antonio Cano (Yarumal 1865-Bogotá 1935), de quien contamos su historia en anteriores publicaciones.
Conozcamos entonces música de la época y otras obras posteriores dedicadas a la Independencia, algunas con letras escritas por poetas como Eduardo Carranza, o compuestas por músicos como Adolfo Mejía o Blas Emilio Atehortúa, quien hace, además, estas versiones sinfónicas que recomendamos. El maestro Blas Emilio es uno de los más importantes compositores y directores de orquesta colombianos, nacido en Medellín en 1933. Aquí están estas veinte obras para recordar oyendo.
